La Casa Soláns se reabre mañana al público para que los ciudadanos interesados en ver su nuevo aspecto tras la restauración puedan ir a visitarla. El chalet modernista ha permanecido cerrado durante la semana de las fiestas del Pilar para evitar que se produjesen aglomeraciones de gente que dañasen las salas, no obstante, se reabre ahora hasta el día 29 de octubre.

La decisión de prolongar el calendario de visitas se tomó tras constatar el éxito que supuso la apertura en septiembre. En poco más de una semana, se contabilizaron más de 5.000 visitantes y se registraron filas para entrar en la casa de más de tres horas.

El chalet modernista es una de las joyas arquitectónicas de la arquitectura del primer tercio del siglo pasado en la ciudad y una de las pocas que se conservan de este estilo artístico en la ciudad. El edificio es obra del arquitecto Miguel Ángel Navarro y en su época fue conocido como la casa de los azulejos puesto que la fachada se diseñó con mosaicos que relucían bajo la luz del sol.

Hoy, después de un largo y laborioso proceso de restauración realizado con mimo y de manera artesanal, las cerámicas vuelven a brillar en el exterior. Y el interior ha recuperado los artesonados policromados de escayola, parte de los suelos diseñados al estilo de punto de cruz y las pequeñas gárgolas que decoraban la escalera de la casa. Debido a su reducido tamaño, el chalet albergará oficinas. Concretamente las de la sede del Secretariado del Agua, dependiente de Naciones Unidas.