PERDONEN LAS MOLESTIAS. ¡Cómo no me va a parecer bien con lo parrandera que yo soy! No es fiesta todos los días y no se ve de normal tanta gente por la calle. Estos son unos días que invitan a salir y a disfrutar. Nos queda mucho invierno por delante para encerrarnos en casa, así que como medida excepcional está bien que el consistorio tenga un poco de manga ancha y nos deje un ratillo más de marcha. No creo que se cause tanta molestia por esas dos horas de más y a los locales estos días les vienen muy bien con tanta gente de fuera para hacer un poco de caja. A los vecinos es evidente que se les molesta y lo tienen que notar. Si yo viviera en una zona de bares es posible que huyera durante estos días, pero que entiendan lo anormal de la situación. Es sólo una semana y somos muchas las personas que estamos esperando desde hace días que lleguen estas fiestas. Por si acaso y por la parte que me toca perdonen las molestias. Baleta.

CONVERTIRSE EN NORMA. El que no lo vive todos los fines de semana no sabe lo que es esto. No es imaginable la situación de impotencia y de ansiedad que se crea por no poder dormir y tener que levantarte a trabajar la mañana siguiente, o la situación de tener miedo cuando pasas por debajo de tu casa si vas con tus hijos pequeños, por no hablar de cómo se quedan las calles, el olor, los destrozos de mobiliario urbano... El tema es complicado políticamente y es de agradecer a este gobierno que por fin se haya puesto mínimamente serio y haya tomado cartas en el asunto, pero no me parece bien que se empiecen a dar estas concesiones por el peligro que tienen de convertirse en norma. R.S.A..

SON CUATRO DÍAS. En realidad me parece mal, pero por razones distintas a las que seguramente hayan votado los partidarios del no. Me parece mal porque considero que dos horas son pocas. A la gente no se la puede sacar de la calle estos días. Yo soy peñista y me gusta vivir estas fiestas al máximo, hasta el punto de que cojo vacaciones durante estos días para poder disfrutar más, y sé que no soy el único. Son cuatro días muy esperados y en los que hemos invertido mucho tiempo de trabajo para prepararlos. Creo que somos una parte importantísima de esta fiesta que no se nos tiene demasiado en cuenta. Por estos pocos días no creo que pase nada. Mañolete.