El Ayuntamiento de Zaragoza baraja modificar los límites urbanos de los taxis para evitar que los residentes en los barrios rurales reciban un trato discriminatorio en la aplicación de las tarifas de los taxis. Los vecinos de zonas rurales como Movera, Montañana, La Cartuja, Venta del Olivar, Juslibol o Montañana se ven obligados a pagar el trayecto de ida a su casa y el de vuelta en vacío que realiza el taxista.

Esta medida no cuenta, sin embargo, con el respaldo del colectivo que agrupa a 1.715 vehículos en la capital aragonesa. El presidente de la Asociación Provincial de Autotaxi, Luis Miguel de Torres, indicó que "ya hemos tenido que soportar durante años las pérdidas de las carreras sin clientes desde Montecanal".

De Torres explicó que no son contrarios a estos cambios cuando son razonables. Así, recordó cómo fueron los taxistas los que animaron al consistorio a cambiar la colocación de un poste de limitación que perjudicaba a los vecinos de Parque Goya II por estar colocado en el campus del Actur. También apuntó que no aplican el retorno a los nuevos residentes de otras áreas en expansión como los Rosales del Canal.

Sin embargo, los taxistas no están dispuestos a oír hablar de ampliación de la zona limitada a todos los barrios rurales.

Incluso el Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, se ha hecho eco de las quejas de los zaragozanos de la periferia y envió hace unos meses un escrito al ayuntamiento en el que reclamaba al equipo de gobierno que buscase una fórmula para equiparar los precios del casco urbano con los de las afueras. El concejal de Movilidad Urbana, Jesús Sarría, ha cerrado ya el acuerdo para que los residentes de los barrios rurales puedan hacer uso del billete hora en los próximos meses como el resto de habitantes de la ciudad.

El siguiente paso es lograr un acuerdo con los taxistas. En próximos meses, miles de personas se trasladarán a vivir a nuevos barrios en crecimiento como Valdespartera, un área que ahora está fuera de los límites urbanos de los taxis.

El Ayuntamiento de Zaragoza no es partidario de conceder una subvención directa a los taxistas, única solución junto con la aprobación de precios cerrados para cada barrio rural, que los usuarios del servicio y los taxistas plantean a corto plazo. de Autotaxis de Zaragoza. Por este motivo, a partir de la placa que marca el fin del casco urbano (existen 22 en toda la ciudad) se cobra a los pasajeros el doble del kilometraje, es decir, la tarifa de retorno.

Los usuarios lo ven desde otro punto de vista. Entienden que el taxista no debe perder ingresos, pero no están dispuestos a aceptar que un trayecto desde Actur a Torrero, es decir, de punta a punta de la ciudad sea más barato que uno desde Cesáreo Alierta hasta La Cartuja. A los 2,14 euros que se aplican instantáneamente al cruzar la placa, hay que sumar otros 1,19 euros por kilómetro recorrido, lo que puede llegar a triplicar la tarifa rural sobre la urbana.

La solución no llegará mientras no se ponga en marcha el Consorcio del Transporte Metropolitano (organismo que aglutina al consistorio, DGA, Diputación Provincial y municipios del entorno), cuyos estatutos ya están redactados.