Escritor y fotógrafo

La inquietud le lleva a no parar. Nuestro invitado era conocido por su obra literaria, pero ahora se nos muestra como un fotógrafo sensible. Es el artista del mes en el salón virtual de www.redaragon.com, un lugar que proyecta la obra de los creadores aragoneses: http://inicia.es/de/cgarciam/.

--Qué es la serie Venecia Off?

--Esta serie de fotografías surgió de una semana de vacaciones y no tenía una idea de que iba a ser hecha. Pero una vez que la estaba haciendo sí tenía la idea de que hay otras Venecias distintas y que no quería representar a la Venecia convencional de los viajes. Quería captar las sensaciones que me produjeron los detalles de la ciudad que estaba fuera de las rutas turísticas.

--¿Quizás hay una sensación decadente en estas fotografías?

--Sí es posible. Hay una melancolía de una ciudad que fue esplendorosa pero que ahora es una ciudad que se está hundiendo.

--¿Puede ayudar a esta sensación de melancolía el blanco y negro?

--Sin duda. El blanco y negro lo considero más expresivo que el color. Lo prefiero al color por eso, aunque en realidad no es natural. Es una abstracción, una alteración de las cosas. Pero la fotografía busca esa alteración desde determinados encuadres que no son los naturales.

--La eterna duda: ¿analógica o digital?

--Analógica de momento, pero simplemente porque me siento más cómodo, tengo una sensación de dominio mayor del proceso en analógico, no hay otro prejuicio. No rechazo lo digital, de hecho, dentro de poco tiempo estamos abocados a pasar por el aro. Cosas buenas que tiene es que con la cámara digital se pierde miedo a la foto, no importa la cantidad. En analógico tiras dinero, por eso se tienen otros criterios a la hora de disparar mucho más selectivos.

--Usted es conocido sobre todo por su obra literaria.

--Mi interés empezó ya en la adolescencia, pero lo que hice era tan malo que lo rompí todo. Siempre he tenido una inquietud por contar cosas. Empecé a hacerlo a través de un canal que no dominaba, hice varios cortos en vídeo pero resultaron unas malas probatinas y no sé cómo retomé lo de la escritura. Tuve la suerte de que Las fuentes del Nilo fuera finalista en el 2003 y eso me animó a continuar con los otros relatos y novelas.

--¿Fotógrafo o escritor?

--Ahora mismo estoy en una fase más literaria. Es lo que más tiempo me ocupa, sobre todo por la Revista Narrativas, pero la verdad es que no me siento nada de eso. No soy un humanista, es simplemente una inquietud nerviosa, una necesidad de hacer algo.