Un hombre cuya edad no ha sido facilitada, F. C. G., perdió la vida en la tarde del domingo al sufrir un accidente la embarcación con la que hacía ráfting en el río Ésera, a la altura del término de Foradada del Toscar, cerca de Campo.

La víctima descendía con un grupo de personas por los cañones del Ésera cuando perdieron repentinamente el control de la balsa, que se estrelló contra una roca. F. C. G. cayó al agua y quedó sumergido bajo la embarcación. Sus compañeros lograron llevarlo hasta la orilla, donde consiguieron reanimarlo durante unos instantes. Sin embargo, al poco tiempo falleció sin que pudieran hacer nada por él, según indicaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Huesca.

El cadáver fue trasladado al hospital Comarcal de Barbastro para la práctica de la autopsia. En las labores de auxilio y evacuación intervinieron un equipo médico del centro de salud de Graus, una UVI móvil de Barbastro, efectivos de Protección Civil de Graus, el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil de Benasque, la patrulla Nop 31-34, y componentes de la Guardia Civil de Graus y Seira-Campo. El acceso al lugar del accidente se realizó desde la carretera autonómica A-139.

No muy lejos de este escenario, en las inmediaciones del Parque Nacional de Ordesa, fue rescatado un montañero que se fracturó la tibia cuando descendía por el barranco Lapazosa. El herido, José Antonio S. J. F., de 38 años y vecino de Valladolid, fue trasladado en ambulancia a Huesca. El hecho se produjo en la tarde de ayer.

Un equipo de rescate en montaña de Huesca tuvo asimismo que intervenir en la noche del sábado en el Tozal de Guara, una zona montañosa al norte de la capital oscense, donde se habían extraviado dos senderistas catalanes.

Jordi M. T., de 35 años, y Cristina C. M., de 19, fueron localizados sanos y salvos y trasladados hasta el punto donde habían dejado su vehículo.