El presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, ha acusado al Obispado de Lérida de estar dividiendo a los pueblos aragoneses y catalán por culpa de los bienes artísticos de La Franja y de querer retrasar la entrega de las piezas de arte sacro acudiendo inútilmente al Alto Tribunal de La Rota.

Iglesias mostraba así su irritación por el anuncio del obispado catalán de recurrir al Alto Tribunal de La Rota en el conflicto por la devolución de los bienes artísticos. El presidente recordó que el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica es el tribunal de máximo rango en el Vaticano y que, por tanto, no tiene sentido acudir a La Rota. "Recurrir a un tribunal de rango inferior, como el de La Rota, es simplemente una maniobra dilatoria", argumentó.

"El Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica ha dictaminado en contra del Obispado de Lérida en los diez últimos años; la última vez en septiembre de 2005, cuando daba un plazo de 30 días a Lérida para la devolución de las piezas, decisión que como es obvio no fue acatada por el obispo", continuó el presidente aragonés.

Iglesias aseguró estar al límite de la paciencia "tras diez años de incumplimientos sistemáticos" pese a las órdenes consecutivas que llegaban de Roma.

"El ejemplo que el Obispado de Lérida está dando es inaceptable --añadió el presidente--. Lleva diez años ignorando los Decretos de la Santa Sede y las resoluciones del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y la Iglesia Católica tiene que decirle ¡basta!".

TIEMPO SUFICIENTE Marcelino Iglesias consideró que diez años son tiempo "más que suficiente" para que el Vaticano adopte medidas y obligue al obispo a acatar y cumplir lo que la propia Iglesia ha dicho.

El anuncio del Obispado de recurrir al Alto Tribunal de La Rota es, en opinión del presidente aragonés, "una maniobra para retrasar nuevamente el retorno de los bienes y seguir dilatando el proceso". Asimismo, acusó al obispado de estar empecinado en una causa perdida. "El Obispo sabe que las obras son aragonesas y que regresarán a Aragón, aunque percibimos una sensación de empecinamiento absoluto en el Obispado, afirmó taxativo.

El presidente del Gobierno de Aragón concluyó alertando del riesgo que supone la actitud del Obispado de Lérida. "Está dificultando la relación entre dos pueblos, que ha sido históricamente excelente. Es insólito que un Obispo propicie el enfrentamiento entre dos Comunidades", manifestó.

Estas declaraciones se producen dos días después de que desde varios partidos catalanes propusiesen crear una subsede del Museo Diocesano de Lérida en la localidad oscense de Fraga. La idea causó revuelo en el municipio fragatino, aunque todo quedó ahí.