El penúltimo día de fiestas terminó ayer de forma violenta para dos jóvenes que fueron brutalmente apaleados por los porteros de un bar del Casco Viejo de Zaragoza. La agresión se produjo en el interior del local, en torno a las seis de la madrugada.

Según declararon las propias víctimas, a esa hora fueron abordados por los vigilantes del establecimiento, Víctor P., de 36 años, y Valentín N., de 22, que empezaron a golpear a una de las víctimas hasta que cayó al suelo, donde siguieron propinándole patadas.

El amigo del agredido salió en su defensa y también recibió golpes por parte de los porteros. Al final, ambos amigos fueron sacados a empujones del local.

En ese instante, se personaron en el lugar de los hechos varias dotaciones policiales que prestaron asistencia a los lesionados y detuvieron a los dos supuestos agresores.

Las víctimas fueron asistidas allí mismo por el personal de una ambulancia que posteriormente los trasladó a un centro médico. Uno de los amigos sufrió la fractura de varios huesos, mientras que al otro le realizaron varias radiografías que revelaron que sus lesiones eran de menor gravedad.

A los dos porteros les constan detenciones anteriores. A Víctor P., por malos tratos domésticos, y a Valentin N., por lesiones. Ninguno de ellos quiso prestar declaración ante la Policía y ambos fueron puestos a disposición judicial. Las víctimas tampoco aclararon los motivos de la agresión.

Por otro lado, la Policía Local puso ayer a disposición de la Fiscalía de Menores de Zaragoza a dos menores rumanas de 15 y 11 años a las que sorprendieron intentando timar a los viandantes de la calle Alfonso haciéndose pasar por sordomudas.

Las sospechosas llevaban varias hojas con símbolos de asociaciones de minusválidos y de Unicef que mostraban a sus víctimas para que estamparan su firma y entregaran una limosna supuestamente destinada a la construcción de un centro para personas con problemas de audición.