El depósito que se construirá en los próximos meses en el parque de San Juan de la Peña y al que se conectarán los cinco colectores del entorno estará informatizado. El sistema transmitirá en tiempo real los datos sobre el funcionamiento del receptáculo y la red de motobombas al Centro Operativo de Infraestructuras, lo que permitirá el control y la gestión remota de las instalaciones cuando entre en servicio debido a la caída de lluvias torrenciales.

Esta mejora no estaba prevista en el proyecto inicial diseñado por los técnicos del Ayuntamiento de Zaragoza, pero se ha incorporado con posterioridad al entender que aportará notorios beneficios en la gestión diaria de la red. El coste de este sistema asciende a 275.000 euros, aunque la inversión total del colector es de 4,4 millones de euros.

Con ese dinero, la actuación prevista consiste, básicamente, en una red de un emisario y cinco colectores de gran diámetro, con sus correspondientes pozos y arquetas de gran capacidad, conectados a un depósito de laminación de 9.275 metros cúbicos dotado de motobombas y sistemas automatizados para minimizar el impacto de las avenidas por lluvias torrenciales. Con este sistema, calculado para aguaceros con período de retornos de 5, 10 y 20 años, y aún en este último caso, con una precipitación que superara los 12.070 m3, el excedente sería recogido directamente por la red general de la ciudad.

Las obras se adjudicaron a finales de enero a la Unión Temporal de Empresas (UTE) Marcor Ebro y SEOP, que disponen de un plazo de diez meses para acometer los trabajos. Se prevé que las obras puedan comenzar a finales de este mes o principios del próximo. Con esta intervención se solucionará el problema histórico de las inundaciones de la calle San Juan de la Peña cada vez que caen fuertes lluvias.