Allí estaban todos. No faltaba casi nadie. No era para menos: se celebraba el 74 cumpleaños de la creación de la Agrupación de Personas Sordas de Zaragoza y Aragón (ASZA), que lleva luchando todo este tiempo por que los derechos de este colectivo se respeten y equiparen a los del resto de ciudadanos.

"Mi sentimiento es de agradecimiento para el pequeño grupo que fundó la agrupación", manifestaba Juan Carlos Cebrián, presidente de ASZA, que lleva siete décadas "trabajando por la supresión de las barreras de comunicación". Desde este colectivo se cree que, aunque se ha avanzado mucho en este campo, todavía quedan cosas por hacer. En esta ocasión, además de celebrar el aniversario, se rindió homenaje a los que cumplen bodas de plata como miembros de ASZA. Luis M. Revilla; Fernando Delgado; Sara Burillo; Elena Sanz; Fernando Valero; Josefina Bellido; Victoriano mateo; Pilar Garía; Milagros Rubio; Rafael F. Villar y Antonio Martínez fueron los ilustres.

"Estoy contento y emocionado porque llevamos muchos años trabajando", señalaba Antonio. Para este orgulloso homenajeado la celebración de ayer --que se desarrolló en la sede de ASZA, en Zaragoza-- ese es el "único lugar" en el que los sordos "nos entendemos realmente".

Al emotivo pero silencioso acto también acudieron la directora general de Atención a la Dependencia de la DGA, Teresa Perales; la vicepresidenta de las Cortes, Ana Fernández; el vicepresidente de ASZA, Eduardo Estrella, y su secretario general, Augusto Roca. El exdirector de la Obra Social de la CAI, Paco Río --también homenajeado por su vínculo con la agrupación-- acudió a la cita, igual que su sucesor en el cargo, Pedro Camarero, que representó al nuevo presidente de honor, Rafael Alcázar, que no pudo estar presente.