El Ministerio de Educación y Ciencia considera en un Real Decreto sobre derechos y deberes de los alumnos que la actuación vandálica registrada en el Condes de Aragón es una conducta "gravemente perjudicial" para la convivencia en el colegio.

En concreto, establece como una conducta de ese tipo "los daños graves causados por uso indebido o intencionadamente de los locales, material o documentos del centro o en los bienes de otros miembros de la comunidad educativa".

Para corregir estas actuaciones, la decreto contempla seis sanciones. La primera señala que los estudiantes deberán realizar tareas que contribuyan a mejorar las actividades del centro o dirigidas reparar el daño en horario no lectivo. Otra medida sería suspender el derecho de los alumnos a participar en las actividades extraescolares. La tercera sería cambiar a los estudiantes de grupo.

En cuarto lugar, suspender su derecho de asistencia a determinadas clases por un periodo superior a cinco días e inferior a dos semanas. En este tiempo, los alumnos deberían realizar los deberes de las asignaturas para no interrumpir su formación. La quinta sanción consiste en suspender a asistencia al colegio entre tres días y un mes. Por último, se puede pedir el cambio de centro de los infractores.

Estas medidas son independientes de las acciones judiciales que se emprendan.