La Obra Social y Cultural de Ibercaja ha decidido mirar hacia sus inicios para apostar por la acción social, a la que este año destina el 21,3% de su presupuesto, 11 de los 51,5 millones globales, aunque sigue siendo la cultura la que centra su actividad, con el 34,3%. Esas son las cifras previstas este año de las que informaron ayer el responsable de la Obra Social de la entidad, Román Alcalá, y los directores de las secciones de Cultura, José Luis Lasala, Acción Social, Cristina Miranda, y del Centro de Formación de Cogullada, José Manuel Lasala.

La Obra Social y Cultural, resaltó Alcalá, persigue responder a las demandas de la sociedad, adelantándose a las soluciones que a veces son más lentas desde las administraciones. La aportación de Ibercaja a su obra social supera la media de las cajas, al destinar el 28% de sus beneficios.

Ibercaja convoca por segundo año consecutivo las ayudas a proyectos asistenciales y de atención a la dependencia y mantiene otro de los puntales de su actividad, las acciones medioambientales. También destina parte de sus fondos a la restauración del patrimonio, actualmente para 125 monumentos en los territorios de su área de influencia, entre ellas en la fachada del Pilar.

En cuanto al Centro de Formación de Cogullada, que el año pasado acogió 102 cursos con 2.400 asistentes, este año ha programado 35 cursos, con un 36% de alumnado femenino, entre ellos el máster en Viticultura, Enología y Markéting del Vino.