EXCREMENTOS DE PERRO EN LAS ACERAS. Para ir a trabajar suelo pasar por la calle Hernán Cortés, que es muy céntrica y por lo tanto, soporta mucho tráfico de peatones. No sé por qué, pero es muy frecuente que en la acera que da a la estación de autobuses de Zaragoza, haya algún excremento de perro. Los dueños de estos animales deberían tener un poco en cuenta a los demás ciudadanos que transitan por la céntrica zona. A mí, desde luego, no me agrada en absoluto tener que ir sorteando este tipo de obstáculos. Y menos entre el gentío que hay, los pasajeros que llegan y se van y el trajín de maletas. Más de una vez me he llevado al trabajo un regalito. MAGDALENA R. ZARAGOZA

BASURAS EN EL BARRIO. Este año las Fiestas del Pilar se han llevado además a los barrios de la ciudad. Esto está muy bien para el que es amante de la farra y del jolgorio. Pero después de la fiesta llega la resaca. Y en el barrio de Torrero, por ejemplo, se ha notado porque, por lo menos en mi zona, por la calle Pontevedra, la basura está por todas partes. No me extraña que luego se instauren leyes como las del botellón. En parte se lo ganan a pulso los que lo practican porque no recogen las botellas ni los vasos después de beber. A ver hasta cuándo tendremos los vecinos del barrio que aguantar con estos residuos por las calles. RODOLFO G. ZARAGOZA

CAOS EN LAS CALLES. Ya sé que durante las Fiestas de Zaragoza es imposible pedir que el caos circulatorio se reduzca. Pero es que todos los años la capital aragonesa se convierte en un nudo del que salir se hace realmente difícil, debido al corte de calles. Coger el coche es una locura durante estas fiestas y este año no ha sido diferente. No obstante, sí he notado que la frecuencia de autobuses ha sido mayor que en otras ocasiones. Una por otra, ¿no?. Por eso me gustaría regañar por un lado a los vecinos que siguen cogiendo sus coches durante estos días, pero también felicitar al ayuntamiento de la ciudad por la mejora del servicio de tranporte público. MARÍA DEL CARMEN D. ZARAGOZA