"Mucho mejor". Así calificaba Juan José la mejora del servicio de la línea de alta velocidad entre Madrid y Lérida, que desde ayer circula ya a 280 kilómetros por hora. A pesar de que, en principio, el AVE no iba a reducir el tiempo del trayecto, el convoy llegó a la estación de Delicias de Zaragoza contra todo pronóstico con 10 minutos de adelanto.

Es "perfecto", ratificaba Jacqueline, antes de introducirse en el taxi. No hubo más que palabras de satisfacción de los viajeros que ayer llegaron volando a Zaragoza. Y con total sensación de seguridad, a pesar de los problemas causados por el tipo de terreno sobre el que discurren los raíles. "Yo creo que es bastante seguro", afirmaba Juan José rotundo.

El entusiasmo ante un AVE más veloz se hacía patente en las caras de los que llegaban a la estación zaragozana. "Es una maravilla", señalaba Alfredo, contento por haber arribado diez minutos antes de lo previsto. La mayoría de estos recién llegados estaba informado de la noticia antes de embarcar, normalmente "por la prensa".

Como en los demás casos, también Alfredo viajaba con "total seguridad" a pesar de las limitaciones que, según algunos informes, impondría la orografía a la velocidad. Este cliente se confiesa en este sentido tranquilo: "Y lo digo yo, que viajo mucho en esta línea".

Y es que, a pesar de lo que a primera vista este aumento de los 250 a los 280 kilómetros por hora podía hacer pensar, desde el ADIF --ente público que explota la línea ferroviaria-- se aseguró que los tiempos de recorrido no se modificarían. El argumento justificativo lo esgrimió la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que alegó que esta modificación es de carácter meramente "técnico" y que los AVE circularían durante la mayor parte del camino a los 250 de siempre. No ha sido así, y la satisfacción era el sentir general de los viajeros que ayer estrenaron este servicio.

Florentino y María Luisa también pisaron suelo zaragozano con una sonrisa en la cara. A pesar de no realizar habitualmente el trayecto Madrid-Lérida, él señalaba ayer que no había notado"nada" anormal. Únicamente que se llega "antes" de lo esperado. También este paisano se enteró "por la radio" de que los convoyes volarían más rápido. María Luisa tampoco mostró temor alguno por esto. El AVE es, también ahora, "totalmente seguro".

De igual forma, Eduardo explicó su satisfacción con el viaje realizado desde la capital española. Con un escueto pero rotundo "bien" dejó claro que estaba encantado con el trayecto de una hora y veinte minutos que acababa de hacer. Y también la radio había sido, en su caso, el emisario de la noticia referida a los 280 kilómetros por hora, gracias a lo cual llegaba "diez minutos antes" a su destino.