Aragón podría organizar, finalmente, una gran manifestación en Zaragoza para reclamar al obispado de Lérida que devuelva las 113 piezas de arte sacro de las parroquias oscenses de la Franja que tiene retenidas en el museo diocesano. Aunque hasta la fecha los partidos políticos han descartado esta medida, las nuevas trabas desde la diócesis ilerdense podrían hacer cambiar de idea a las formaciones, sin olvidar que esta polémica se recrudece en plena campaña electoral catalana.

Los partidos descartaron la movilización por los bienes en su reunión conjunta de primavera, en la que sí acordaron abandonar de forma temporal la Eurorregión del Mediterráneo, instada por Cataluña. Pero ahora retoma fuerza la propuesta, después de que el presidente del PP aragonés, Gustavo Alcalde, se dirigiera el lunes por carta al resto de formaciones proponiendo un nuevo encuentro e invitando a estudiar la idea de la manifestación.

"El PSOE no se va a oponer a nada si los acuerdos son adoptados por todos. Lo importante es mantener la unidad de acción", manifestó ayer en Teruel el secretario general de los socialistas aragoneses y presidente de la DGA, Marcelino Iglesias.

El número uno del PAR y vicepresidente aragonés, José Ángel Biel, comentó que hay "razones justificadas" para movilizarse si se hace de forma mayoritaria. Biel admitió que estas acciones son "el último recurso", pero reconoció que poco más cabe hacer tras las grandes dosis de paciencia de Aragón. Su partido ha reclamado el cese del obispo de Lérida, Francisco Javier Ciuraneta, que ahora recurre al tribunal de La Rota.

DOBLE CONDICIÓN Que los líderes de PSOE y PAR sean los máximos responsables del Ejecutivo da a la posible movilización connotaciones especiales, pues supondría que la DGA estaría detrás de la iniciativa. Igual que sucedió en las grandes manifestaciones contra el trasvase del Ebro: no eran convocadas por el Gobierno, pero sus principales dirigentes estaban allí.

El presidente de CHA, Bizén Fuster, aseguró que su formación secundará la medida si es unánime. Pero no quiso dejar de lado otras dos cuestiones: que la propuesta del PP llega en un momento de elecciones en Cataluña, por lo que está necesariamente condicionada por ellas, y que se debería tener la misma firmeza con otros bienes patrimoniales. "El PP vota en contra del regreso a Aragón de los papeles del Archivo de Salamanca", recordó.

Solo el coordinador regional de IU-Aragón, Adolfo Barrena, hizo otras consideraciones. Su formación, señaló, "no participará nunca en una gran manifestación contra ciudadanos y administraciones catalanes". Añadió que sí estaría presente en una iniciativa de esta índole si se plantearan cuestiones como la revisión del Concordato del Estado español con el Vaticano y el fin de la financiación pública de la iglesia Católica, ya que no se está cumpliendo una sentencia de la Santa Sede que obliga a devolver el arte.

El popular Gustavo Alcalde opinó que la movilización es necesaria porque este no es ya un tema "solo patrimonial, sino también de dignidad", tras los "intentos de engaño" del Gobierno central, "que ahora dice que este tema no es de su competencia", y tras "el nuevo desafío" de Ciuraneta. No obstante, aclaró que la medida debe ser unánime y su partido no la convocará en solitario o con otra formación. "No podemos dar imagen de división. Si no prospera, será un fracaso colectivo".