"Los profesores están afectados, no se esperaban que ese grupo de alumnos fuera el responsable. Algunos de ellos hasta sacaban buenas notas". Así explicaban ayer varios estudiantes del colegio Condes de Aragón de Zaragoza el ambiente que se vive en el centro después de que la Policía descubriera que siete alumnos de segundo de Secundaria eran los culpables de los daños provocados en el recinto escolar el día 8 de octubre.

Tras permanecer cerrado durante la semana del Pilar, el colegio ha retomado su actividad esta semana con total normalidad. Así lo confirmó el director del centro, Rafael Santacruz y varios alumnos. El mobiliario volvía a estar en su sitio y los niños en clase. Solo las mosquiteras que cubrían los cristales rotos de las ventanas recordaban los hechos de la semana pasada.

Las consecuencias

Sobre el coste total de los daños y las medidas que se van a tomar contra los niños no existe unanimidad. La dirección del centro aseguró que, en estos momentos, el proceso de peritaje de los desperfectos sigue abierto. Sin embargo, entre los padres y alumnos corre el rumor de que los progenitores de cada chico implicado deberán pagar 12.000 euros.

Tampoco hay acuerdo en las sanciones que se impondrán a los jóvenes. "Aquí no se andan con chiquitas, han expulsado a los niños del centro", apuntaba un padre que lleva a su hijo al Condes de Aragón. Otros decían que a los siete chicos se les había expulsado durante un año y algunos hablaban, incluso, de reformatorio.

Los responsables del centro negaron estas informaciones y aseguraron que todavía no se ha decidido qué se hará con los niños. "Estamos muy preocupados. Es un hecho muy grave pero seguimos confiando en el colegio", asentía una madre que lleva a sus hijas al centro. "Lo más sorprendente es la juventud de los chicos responsables, que tenían 13 y 14 años. La sociedad actual está fallando en algo al educar a los jóvenes", añadía.

Otros le quitaban importancia. "Ha sido un hecho puntual", señalaba un padre. "Estos niños son los típicos trastos. Tres de mis hijos han estudiado aquí y nunca ha habido ningún problema", comentaba otro. "Ahora los padres tendrán que apechugar y cargar con los gastos", añadía una madre. Unos padres de familia "totalmente normales" que, según fuentes cercanas al centro, están "destrozados". La APA del colegio se reunirá hoy para conocer la opinión de los padres sobre el asunto y emitir un mensaje unánime.