El delegado del Gobierno en Aragón, Javier Fernández, y el jefe de policía, Leoncio Lorente, coincidieron en resaltar ayer la ausencia de incidentes graves durante las pasadas fiestas del Pilar, "pese a la gran afluencia de visitantes y la amplia participación ciudadana en las calles".

Lorente señaló que, a falta de los datos estadísticos finales, que se conocerán a finales de esta semana, "la actividad delictiva ha disminuido en estas fechas en relación con ediciones anteriores" a tenor de las denuncias formuladas en las comisarías.

No obstante, Fernández señaló como aspecto más negativo de estas fechas el incremento de comas etílicos que han afectado a menores, "con unas edades tan bajas que son preocupantes". El delegado realizó un llamamiento a la responsabilidad de las familias para hacer frente a este problema, al tiempo que atribuía al "civismo" de los zaragozanos y los visitantes "la tranquilidad" con que se han desarrollado todos los actos.

Por su parte, Lorente señaló que parte del éxito en la seguridad ciudadana de estas fechas se debe al despliegue de dispositivos policiales de prevención con anterioridad al inicio de las fiestas y "al esfuerzo realizado por los agentes del Cuerpo, que han realizado jornadas dobles para cubrir todos los servicios".