Los estudiantes de la Universidad de Zaragoza tienen una nueva oportunidad para demostrar su espíritu solidario. Por primera vez este curso, los alumnos han podido aportar cantidades simbólicas de uno, dos o tres euros adicionales a la matrícula para programas de cooperación que desarrolla la universidad. Un total de 830 alumnos han participado en esta iniciativa y sus donaciones han alcanzado los 2.300 euros.

La mayoría de los universitarios donó la cantidad máxima posible, tres euros, ya que la media de aportaciones alcanzó los 2,77 euros. La facultad de Filosofía y Letras, la de Sociales y el Centro Politécnico Superior han sido los centros que mejores resultados han registrado.

Hasta ahora, solo el personal administrativo y los profesores podían participar con parte de su sueldo en este proyecto de 0,7% solidario, al que la universidad dedica parte de sus presupuestos.

"Hasta ahora la universidad colaboraba con su propio dinero, pero la gente nos pidió una respuesta institucional más participativa, por eso lo hemos extendido a los alumnos. Nuestro objetivo es mover los espíritus de la gente", explicó la Vicerrectora de Relaciones Internacionales, Natividad Fernández Sola, coordinadora de la iniciativa.

La universidad creó este proyecto movida por seis objetivos fundamentales: contribuir a la formación y la educación, a la investigación, a la sensibilización de la sociedad, así como a la creación de estructuras solidarias propias, a extender las nuevas tecnologías y reducir la brecha informativa entre el mundo industrializado y el mundo en desarrollo y, por último, a compartir experiencias y recursos con otras universidades, profesionales y expertos.

Dentro de estos ámbitos, desde hace seis años, la Universidad de Zaragoza desarrolla un curso de cooperación al desarrollo de 60 horas, que los alumnos pueden escoger como créditos de libre elección. También está implicada en un curso de cooperación internacional que persigue capacitar a personas cualificadas para consolidar la investigación universitaria en el ámbito de la cooperación cultural y científica con los países iberoamericanos.

También concede becas de prácticas en América latina y países que se encuentren en vías de desarrollo y la posibilidad de que realizar allí tesis doctorales. Con este proyecto, la institución educativa cumple una labor de difusión y sensibilización de la comunidad universitaria.

Actualmente, la universidad tiene firmados convenios con colectivos y oenegés de carácter universitario, en la medida en que son los propios estudiantes los que se organizan y colaboran en estas, aunque también mantiene lazos con organizaciones como Unicef y Save the Children