El Juzgado de lo Penal número tres de Zaragoza ha absuelto a un vecino de Pamplona, Enrique R., de 49 años, del delito de violencia de género del que era acusado por intentar agredir a su mujer, residente en la capital aragonesa. No obstante, el implicado volverá a ser juzgado por quemar posteriormente el coche de la víctima.

El pasado 30 de agosto, el acusado y la víctima estaban citados para ir a comer a un restaurante, pero, cuando la mujer bajó al garaje de su casa a recoger el coche, aquel, que cubría su rostro con una máscara, la abordó con un martillo, al tiempo que le decía : "Te voy a matar".

Según la sentencia, el acusado no pretendía amenazar seriamente a su mujer y su intención fue la de gastarle una broma "que se le fue de la mano, muy pesada y de muy mal gusto". El tribunal llega a esta convicción tanto por las declaraciones de Enrique R. como por las reiteradas ocasiones en las que intentó disculparse con su mujer y explicarle que era un broma a través de varias llamadas que la víctima no atendió. Así quedó grabado en un mensaje telefónico con anterioridad a que se presentara la denuncia.

Además, se toma en consideración que el acusado no llegó a agarrar a la denunciante y tampoco se registró un forcejeo, pese a que la mujer así lo manifestó al denunciar los hechos.

Sin embargo, a raíz de este incidente se dictó una orden judicial de alejamiento contra el acusado, quien, tras estos hechos, fue detenido por quemar el coche de su expareja en el garaje comunitario en el que estaba estacionado.

En esta ocasión, además de un delito de daños, se le imputaron a Enrique R. otros dos de quebrantamiento de orden judicial y de usurpación de funciones, ya que, al ser sorprendido en el garaje por un policía local, manifestó que era un agente del Cuerpo Nacional de Policía y mostró una placa falsa.

El Juzgado de Instrucción número dos de Zaragoza abrió diligencias por estos hechos, que están pendientes de juicio.