Según las primeras valoraciones, los padres de los siete niños del colegio zaragozano Condes de Aragón tendrán que abonar 24.000 euros en concepto de reparaciones. Así lo señalaron ayer fuentes próximas al caso, que destacaron que esta cifra no es la definitiva y es susceptible de cambiar cuando el centro aporte su presupuesto.

Tal y como señala la ley, los progenitores de los alumnos responsables pagarán todos los daños que los niños causaron el pasado 8 de octubre cuando entraron en el recinto escolar y destrozaron varias aulas, material pedagógico, cristales y pintaron con aerosoles las paredes.

Sobre las medidas correctivas que se tomarán con los chicos, que todavía no han vuelto a las clases, no se sabe nada. El juez de menores será el encargado de dictarlas. No obstante, todas las informaciones apuntan a que los estudiantes deberán realizar trabajos compensatorios. Los cuatro alumnos del grupo que ya tienen catorce años podrían ir, según marca la ley, a un centro correccional, aunque en este caso, al ser un hecho puntual, no es probable que se les recluya en ningún reformatorio, según fuentes cercanas a la investigación.

Por otra parte, la asociación de padres del colegio se reunió ayer para hacer una valoración sobre el asunto y transmitir un mensaje unánime sobre esta cuestión que está haciendo que muchos se planteen los posibles fallos de la educación actual.