El presidente provincial del PP, Domingo Buesa, señaló ayer que en la Junta Local de Calatayud hay relevo suficiente en el caso de que el actual alcalde, Fernando Martín, decida finalmente no presentarse como candidato por temas personales. "Nosotros entendemos que hay momentos en que las situaciones familiares invitan a abandonar la política", señaló tras indicar que, aún con todo, lamentaría su marcha.

Casi de forma paralela a estas declaraciones, Martín dio una nueva rueda de prensa para matizar que solo existe un 0,1% de posibilidades de que no se presente y que sería por problemas de salud de su esposa, que "sufrió un derrame cerebral hace unos años", según relató.

De esta forma quiso evitar la relación de su posible abandono con el enfrentamiento que mantiene con su número dos, José Antonio Sanmiguel, junto a otros concejales del ayuntamiento --uno de ellos en baja por depresión desde hace nueve meses por un supuesto acoso de Martín--, y con 23 de los 27 alcaldes populares de la comarca. Pese a ello, el alcalde insistió en que mantiene el respaldo del PP "a todos los niveles" y dijo incluso que "quien más me insiste últimamente es Mariano Rajoy", unas declaraciones que causaron estupor entre la ejecutiva reginal del PP, según fuentes internas.

Por otra parte, el alcalde de Calatayud criticó las acusaciones de los socialistas sobre sus remuneraciones y la utilización de un vehículo a cargo de las arcas municipales. En este sentido, aclaró que en la pasada legislatura se dotó de un coche oficial por motivos de seguridad, después de haber renunciado al vehículo que tenía asignado el anterior alcalde socialista. Según Martín, está decisión y la de asignarse dos policías locales en turnos de escolta, las tomó tras aparecer "junto a Manuel Giménez Abad en una lista de ETA y recibir una llamada del entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, indicándole que tomara medidas".