La DGA ha autorizado a la planta de reciclado de baterías de automóviles de Recobat (Recuperación Ecológica de Baterías, SA) de Albalate del Arzobispo duplicar el volumen de emisiones contaminantes a la atmósfera. La instalación de la factoría, hace dos años, provocó una situación de crispación social entre sus partidarios y sus detractores --básicamente, colectivos ciudadanos y grupos ecologistas--.

La ampliación se hizo efectiva ayer al publicar el BOA una resolución del Inaga (Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, dependiente del Departamento de Medio Ambiente), que "modifica puntualmente" los permisos que le otorgó en noviembre del 2004.

Fuentes de la DGA explicaron que el cambio de la autorización tiene su origen en el hecho de que una inspección detectó que la planta disponía de tres chimeneas en lugar de las dos autorizadas. Según las mismas fuentes, el nuevo permiso posibilita "emitir lo mismo con las mismas concentraciones".

Sin embargo, la resolución no modifica la autorización para las chimeneas originales y les añade una nueva, llamada crisoles, para canalizar y emitir a la atmósfera los residuos de los quemadores de la planta. Así, el volumen máximo de emisiones de monóxido de carbono pasa de 625 miligramos por metro cúbico de aire a 1,25 gramos; el de dióxido de azufre, de 1,7 gramos por metro cúbico a 3,4; el de óxido de nitrógeno, de 616 miligramos a 1,232 gramos, y el de partículas sólidas, de 55 miligramos por metro cúbico a 105. La resolución no modifica el límite de 10 miligramos de lanzamiento de residuos de plomo y sales de plomo de los focos inicial.

Y relaja los requisitos de control: un organismo de control autorizado "deberá realizar la medición cada tres años de todos los contaminantes del foco", mientras que en los iniciales la toma de muestras debía tener periodicidad anual. Además, la DGA impuso a Recobat la obligatoriedad de llevar un "autocontrol quincenal" de las emisiones de plomo, sales de plomo, partículas sólidas y monóxido de carbono. La resolución del Inaga obvia este requisito para el "foco número 3".

El Inaga da también el permiso para emitir a la atmósfera --sin ninguna condición-- el vapor de agua de la zona de enfriamiento de la lingotera, el área en la que se refrigeran los lingotes de plomo y aleaciones de metal que produce la empresa.

Recobat pidió la modificación de los límites de emisión el 15 de mayo. La ha logrado en cinco meses.

La empresa tiene autorización ambiental para recoger, triturar, separar y clasificar el material de las baterías, así como para reciclar el plomo "mediante su fusión para la obtención de lingotes y aleaciones". Las previsiones de producción, que modificada la resolución del Inaga, eran de tratar 33.000 toneladas anuales de baterías para generar 20.000 toneladas de plomo.

Fuentes de Ecologistas en Acción y de IU coincidieron en mostrar su sorpresa por la modificación de los permisos y anunciaron su intención de recurrir la decisión del Inaga. También criticaron la falta de información pública, consideraron excesivos los niveles de emisión autorizados y dudaron de la eficacia de los controles.