El recibo del agua, las basuras y la circulación costará a partir del próximo año un 3% más, un incremento que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Huesca aplica para ajustar las ordenanzas fiscales a la evolución del IPC. La propuesta del Partido Socialista la dio a conocer ayer el concejal responsable de Hacienda, Domingo Malo, quien cifró en 1,1 millones de euros la recaudación extra que percibirán las arcas municipales con este incremento.

Pese a que la subida es mínima (solo el Impuesto de Bienes Inmuebles sube por encima de ese 3%, con un 5,59%), la propuesta fue objeto de críticas por parte del PP, partido en la oposición, para quien la presión fiscal sobre el ciudadano es "excesiva". "Nos parece muy fuerte que se hable de congelar impuestos cuando suben un 3,7%, y nos parece también muy fuerte que se hable de congelar impuestos cuando el que más afecta a todos los ciudadanos por tener una vivienda sube por octavo año consecutivo, un 5,59% en el 2007", criticó el portavoz del PP en el ayuntamiento, Roberto Bermúdez.

El popular tildó también de "sangrante" la subida establecida para la tasa del suministro de agua tras señalar que durante el 2006 no se había invertido "ni un euro" en la mejora de las conducciones del centro de la ciudad a pesar de la subida del 33% que se aplicó el año pasado.

Frente a estas críticas, el concejal encargado de Hacienda explicó que el incremento de la presión fiscal se dirige a conseguir unos mayores niveles de calidad y equidad en la prestación de los servicios de titularidad municipal, para que lleguen en igualdad de condiciones en las distintas zonas de la ciudad.

Respecto al IBI, la tasas que más sube, el concejal destacó que responde a una revisión catastral hecha a nivel nacional en el año 2000 que revalorizó en un 84% el valor de las propiedades inmobiliarias, porcentaje que el ayuntamiento proyecta aplicar de forma progresiva y en prorrateo hasta el 2010. Malo recordó además que su equipo de gobierno ha reducido la deuda municipal de 24 a 13 millones de euros.