El Departamento de Medio Ambiente de la DGA negó ayer que la modificación de los permisos de la planta de reciclado de baterías de Recobat en Albalate del Arzobispo permitan a la empresa duplicar su volumen de emisiones atmosféricas.

Según indicó un portavoz de la consejería, el volumen de contaminación máximo permitido en una chimenea legalizada tras detectarla funcionando sin permiso, que equivale al asignado a las dos autorizadas inicialmente, no supone un aumento del límite de emisiones sino su mantenimiento en las mismas condiciones en las que recibió el visto bueno al ponerse en marcha la fábrica en la localidad turolense.