Endesa, la compañía eléctrica que en los años 60 se hizo con la mayor parte de las tierras que iba a inundar el pantano de Jánovas, "ha manifestado verbalmente su compromiso de revertir todos los terrenos del embalse", según indica una respuesta del Gobierno central al diputado de CHA José Antonio Labordeta. De esta forma, la empresa abre la puerta definitivamente a la devolución de la tierra a las familias a las que les fue adquirida.

No obstante, el hecho de que se tratara --jurídicamente-- de un proceso de compra de tierras y de que la tierra expropiada supusiera una pequeña cantidad conlleva una mayor dificultad para su devolución que si todo el suelo hubiera ido a parar a manos públicas.

En la misma respuesta, el Gobierno central indica que "el plan de desarrollo del territorio afectado está negociándose con las autoridades autonómicas" y recuerda que todavía no ha concluido la tramitación administrativa del expediente de caducidad del salto de Jánovas, para cuya explotación estaba prevista la construcción del pantano --descartado tras no superar la evaluación de impacto ambiental en el 2001--. Con ese fin compró Iberduero las tierras que, tras los procesos de fusiones del sector eléctrico, han acabado en manos de Endesa.

César Ceresuela, de CHA, calificó de "cinismo" que el senador del PAR José María Mur se interese por la restitución de la zona tras haber pedido durante años el pantano. Criticó que ni los presupuestos de la DGA ni los del Estado incluyen partidas con esa finalidad.