Los mensajes que se están enviando a la opinión pública sobre los efectos nefastos de la plaga del mejillón cebra no son exagerados. La situación es grave y se están siguiendo los sistemas utilizados en otros países con más experiencia que España en el tratamiento para intentar controlar su avance, aunque todavía no existe una solución definitiva. Esta es la conclusión con la que se cerró ayer el seminario internacional Estrategias de Actuación en Aguas Afectadas por el Mejillón Cebra, un foro en el que participaron biólogos y técnicos de diversos países para poner en común experiencias y buscar una fórmula de control de esta plaga.

Según enumeró Antonio Palau, gerente de Medio Ambiente en Centrales Hidráulicas de Endesa, "hay que evitar tópicos como pensar que la invasión es inevitable, porque puede llevar a la pasividad; o como las acusaciones de que los efectos negativos del mejillón se exageran, porque aún no somos conscientes de las consecuencias que podría tener el fenómeno si llega a colonizar toda la península".

En el seminario han intervenido expertos de Irlanda, Rusia, Alemania, Estados Unidos y Canadá, países todos ellos con una dilatada experiencia en la lucha contra este molusco. Así, mientras desde Irlanda han advertido de la importancia de la concienciación social para evitar la extensión de la plaga, Alemania y Rusia (estados donde, tras 150 años de existencia del mejillón, existe una cultura de la cohabitación) subrayan la necesidad de invertir en prevención y en la monitorización de los moluscos para su control.

Tras la clausura de las jornadas, el consejero de Medio Ambiente, Alfredo Boné, incidió en la necesidad de convencer a la Unión Europea para crear un protocolo de intervención ante la plaga, objetivo en el que se han volcado todas las comunidades autónomas españolas afectadas por la plaga. Boné subrayó que el caso de Aragón es especial. "Los daños son más graves que en otras zonas donde no hay regadíos", apuntó. De ahí su interés en "convencer a Europa" de que hay que crear estrategias contra el mejillón.