Más de medio millar de ingenieros de caminos y de profesionales de otras disciplinas se reunirán la próxima semana en la capital aragonesa para debatir sobre agua, biodiversidad e ingeniería. Así lo anunció ayer la cúpula del Colegio de Ingenieros de Caminos, que quiere contribuir a convertir Zaragoza en la capital del agua y del desarrollo sostenible con la celebración del III Congreso de Ingeniería Civil, Territorio y Medio Ambiente en el Auditorio.

El presidente de Expoagua y presidente del comité organizador, Roque Gistau, destacó que todas las sesiones se centrarán en cuatro ejes básicos con los que se pretende profundizar en las soluciones más eficientes para compatibilizar las infraestructuras con el respeto del medio ambiente. Uno de los grupos profundizará en el medio fluvial y costero, otro en las redes de transporte, un tercero en la ordenación del territorio y un cuarto en la respuesta de la ingeniería a las demandas de la sociedad.

PREOCUPACIONES El presidente del colegio en Aragón, José Enrique Ocejo, señaló que en el congreso se tratarán temas que preocupan en la comunidad, como la incidencia del mejillón cebra o el azud del Ebro. Hasta 200 comunicaciones se han presentado a este encuentro, en el que se tratarán las infraestructuras desde casi cualquier punto de vista imaginable.

El presidente nacional de los ingenieros de Caminos, Edelmiro Rúa, señaló que el colectivo de profesionales al que representa lleva 30 años preocupado por el medio ambiente, aunque, dijo, "se puede pensar que somos depredadores". Rúa señaló que los ingenieros deben compatibilizar a diario en su trabajo la vertebración del territorio con los impactos ambientales, algo que, a su juicio, se logra dado el servicio que prestan las infraestructuras.

Por su parte, el secretario general del Congreso, José Rubió, incidió en la implicación de un grupo de profesionales extranjeros en este congreso, que organizará también talleres para temas de cooperación.