Faltan siete meses para las elecciones locales y autonómicas y los nervios electorales han empezado a dispararse en los partidos políticos de Aragón. PSOE y PP se cruzaron ayer informes y documentos oficiales sobre la inversión del Estado en la comunidad. Unos, para avalar que hay actuaciones millonarias en marcha. Los otros, para argumentar que el dinero se gasta muy despacio. Y todo ello al margen del escenario en que se produjo esta guerra: el pleno de las Cortes de Aragón. El rifirrafe de papeles se produjo entre pasillos. También montaron en cólera IU y CHA para determinar cuál de los dos partidos es más de izquierdas.

Lo más curioso es que la primera parte del debate de ayer podía haberse trasladado, íntegra, al Congreso de los Diputados. Porque se centró en la gestión estatal. Y no en la de la DGA. El presupuesto del Estado para Teruel, el futuro de la línea férrea entre Huesca y Canfranc y el Plan Miner fueron los temas elegidos por la oposición para controlar la actuación del presidente autonómico, Marcelino Iglesias. Todo cuestiones de competencia del Gobierno central. Así que mientras unos se dedicaron a cargar contra Madrid, otros tuvieron que pasar el debate sacándole la cara.

Iglesias no hizo nuevas aportaciones sobre las actuaciones por las que le preguntaron, más allá de todas las afirmaciones que se han hecho en las últimas semanas, en que estos debates se han repetido públicamente. Así, el socialista consideró que nunca se ha invertido tanto en Teruel como ahora, que la línea de tren Huesca-Canfranc se reformará íntegramente y que su Gobierno hará todo lo posible para compensar las pérdidas de dinero del Plan Miner que, recordó, no negocia la DGA. La bronca saltó en los pasillos.

PAPEL CONTRA PAPEL Tras las preguntas de control, el PP dio a conocer un documento oficial del Gobierno central --en respuesta al senador popular Gustavo Alcalde-- en el que está recogida la ejecución del presupuesto del Estado para Aragón en este año a fecha 30 de junio del 2006. Un informe que resulta desolador, porque concluye que en seis meses se había gastado realmente el 26,16% del dinero previsto.

El hecho de que ese porcentaje sea bastante habitual en la gestión de todas las Administraciones (las cifras de ejecución se disparan siempre en el segundo semestre del año) no fue óbice para que Alcalde, también presidente del PP aragonés y diputado autónomico, denunciara y descalificara el trabajo del Gobierno central socialista. Y es que, por ejemplo, el Ministerio de Medio Ambiente apenas había gastado en la citada fecha el 14,46% del dinero presupuestado para Aragón. Y el de Fomento, el 28,49%. Y son las dos carteras más inversoras.

Precisamente, sobre las actuaciones de Fomento especifica detalles el informe que facilitó el PSOE, desde la Consejería de Obras Públicas que dirige Javier Velasco. Se trata de un documento que recoge el estado de las obras y proyectos de ese ministerio en la línea de tren entre Zaragoza y Teruel. Un texto que certifica que los trabajos ahora en marcha en ese trazado suponen movilizar casi 250 millones de euros.

Con el documento, no solo se da respuesta a las críticas populares, sino a las denuncias de colectivos turolenses. Concreta tanto las previsiones de fin de obra (en el 2008 el último tramo, sin contar que hay dos que necesitarán más tiempo, porque exigen desvíos del trazado), como el dinero para un sistema de seguridad en la vía que permitirá superar los 140 kilómetros por hora.

Papeles para una bronca que surgen por doquier adelantando oficialmente la precampaña electoral.