Nervios, descalificaciones, voces más altas que otras, gesticulaciones y tensión. CHA e IU mantuvieron ayer durante el pleno un pulso continuado con bronca y polémica incluida. La culpa fue de una iniciativa parlamentaria de IU contra la posible instalación de una base especializada de la OTAN en Zaragoza.

No era la primera vez que este partido --al igual que CHA-- presentaba proposiciones sobre esto, pues ambos lo hicieron en el debate del estado de la comunidad del pasado septiembre. Pero en esta ocasión, los ataques realizados por dirigentes de IU a la postura de CHA en el Ayuntamiento de Zaragoza, provocaron la airada reacción de los nacionalistas.

El presidente de CHA, Bizén Fuster, recriminó al coordinador zaragozano de IU, José Manuel Alonso, los reproches que éste lanza continuamente a los nacionalistas por lo que él considera una tibia izquierda. Además, no sentó nada bien que Alonso --que no es representante electo-- diera una rueda de prensa en sede parlamentaria para explicar su postura antimilitarista acompañado de dirigentes nacionales de IU, sin estar presente su portavoz en las Cortes, Adolfo Barrena, que en ese momento intervenía en el pleno. "Deja ya de meterte con nuestro partido, estás obsesionado", le espetó Fuster a Alonso en los pasillos, mientras este se defendía.

Durante el debate de la iniciativa --que solo apoyaron ambos partidos-- el portavoz de CHA, Chesús Bernal condenó la intervención de Alonso y anunció a Barrena que Chunta participaría en la gran manifestación del 4 de noviembre contra la instalación de la sede de la OTAN --impulsada en su origen por IU y asociaciones afines -- y anunció una propuesta de resolución que se presentará en el próximo debate sobre el estado de la ciudad de Zaragoza. CHA gana así un tanto a IU, que no podrá intervenir ese día al no estar representado en el consistorio.

El careo entre CHA e IU --que es habitual aunque ayer subió de tono-- empezó entre la diputada nacionalista Nieves Ibeas y el portavoz Barrena, tras criticar este a los nacionalistas su política municipal sobre las escuelas infantiles y su reducción de plazas. "Nunca se había hablado tanto del ayuntamiento como desde que está CHA, se ve que le molesta", dijo. A la gresca se unió el PP. Desde el irónico camarada Barrena, camarada Stalin de Suárez --que Barrena replicó recordando a Falange y a la División Azul-- a la negativa de la diputada Ana Grande a retirar sus ataques contra Barrena. Este lo exigió a la presidencia de la Cámara. Quería que Grande retirara su expresión de "palanganero" y su recomendación de que fuera buscando acomodo en el PSOE, porque "porque usted y su partido lo tienen difícil".