Su profesión siempre ha estado unida al peligro. Pero ayer, el Cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza cambió durante unas horas el fuego por los reptiles. Varios miembros se trasladaron a la Feria de Muestras para aprender a manipular y capturar serpientes venenosas, tortugas que pueden destrozar un brazo humano con su boca o cocodrilos comehombres de 200 kilos.

En el pabellón seis, 300 especies de todo el mundo, cien de ellas venenosas, daban la bienvenida a los bomberos. "No tenemos miedo", decían mientras veían a los bichos a través de los cristales. Aunque cuando Gerard, el encargado de la exposición, los sacaba fuera, la cosa cambiaba.

"Lo más importante es no poner nerviosos a los animales porque se vuelven agresivos", decía Gerard, mientras ocho bomberos sujetaban una pitón reticulada de 120 kilos, seis metros de largo y de piel suave, como si fuera un bolso de plástico.

Cada vez que Gerard abría una nueva vitrina, los bomberos se acercaban unos a otros, como si haciendo una piña no les fuera a pasar nada. Solo algunos valientes se atrevieron a coger con un gancho metálico la serpiente cabeza de cobre, una de las más venenosas.

Los bomberos de Zaragoza realizan anualmente entre 50 y 60 intervenciones relacionadas con animales. Perros, loros, gatos, ratas y culebras suelen ser los objetivos.

"El problema en esas ocasiones es ver a los animales, no cogerlos", aseguran. La falta de medios es otra dificultad. "Una vez tuvimos que capturar una serpiente utilizando unas pinzas de freir que tenía la señora de la casa", apuntó un bombero.

Entre animal y animal, Gerard explicaba a los técnicos algunos trucos para distinguir las serpientes venenosas. Las que tienen la cabeza triangular o dientes que se retraen cuando la boca está cerrada, como la mamba, cascabel o víbora, son las más peligrosas y sus venenos paralizan el sistema nervioso.

Cuando te muerde una lo mejor es andar lo menos posible y acudir al hospital sin hacerse ningún torniquete. Aunque para uno de los bomberos, la única opción que te queda cuando eso pasa es "rezar".

En España no hace falta ninguna autorización para tener animales y cada vez es más frecuente que los bomberos se encuentran ante iguanas o pitones albinas. "Ahora la gente tiene mascotas como estas en casa, es importante estar preparado", explicó Rubén.

Por eso Gerard da un curso gratuito a los bomberos de todas las ciudades que visita con su exposición itinerante, la más grande de Europa, y que estará en Zaragoza hasta el próximo 29 de octubre.

En la muestra también se pueden ver caimanes o cocodrilos de mar, muy agresivos y con fama de comehombres, ya que los pueden engullir en pocos minutos. Pero no todo son especies peligrosas. Los visitantes podrán conocer a cinco tortugas gigantes y pacíficas de las islas Seychelles.