La escuela infantil de la Base Aérea de Zaragoza ha cubierto todas las plazas disponibles en su primera semana de funcionamiento. Un total de 41 niños de entre 0 y 3 años asisten al centro, y según aseguró la directora del mismo, Lorena Gil, hay más demanda y existe ya una lista de espera.

Las instalaciones, totalmente equipadas, tienen una superficie de 500 metros cuadrados y está emplazada en el mismo lugar donde los americanos tenían su guardería cuando regentaban la base.

"La escuela", la primera que se abre en un cuartel aragonés, "se ha creado para facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar de los trabajadores de la base. Tanto personal militar como civil podrán llevar a sus hijos al centro", señaló Gil durante la presentación del recinto, a la que acudió la directora general de Administración Educativa, María Victoria Broto.

Del antiguo edificio americano se han conservado las estructuras pero se ha remodelado todo el resto para cumplir la normativa que exige la DGA. Las obras han durado cinco meses y han tenido un coste de 490.000 euros, que ha sido financiado íntegramente por el Ministerio de Defensa, según apuntó el redactor del proyecto, el comandante Santiago Beraza.

El recinto cuenta con tres aulas. Una para bebés de 0 a 1 año, otra para pequeños de 1 a 2 y otra para niños de 2 a 3 años. Tiene cocina, baños adaptados y recintos de juego. Además de gran cantidad de juguetes y equipamientos para conseguir una estimulación auditiva y visual temprana de los niños.

Los pequeños reciben masajes terapéuticos a la hora de dormir y aprenden números, colores y las estaciones del año, entre otras cosas, a través de dibujos.

Las instalaciones abren a las 7.30 de la mañana y cierran a las tres de la tarde, aunque, tienen una ampliación de horario hasta las seis de la tarde, señaló Gil. La directora del centro explicó también que la guardería, gestionada por la empresa Kidsco, era un servicio muy demandado y que por fin se ha conseguido tras dos años de espera.