El PAR criticó ayer la actitud del presidente valenciano, Francisco Camps, por anunciar su intención de no acudir a la próxima Conferencia de Presidentes autonómicos si no se habla del trasvase del Ebro. Los aragonesistas le piden que deje de reavivar la polémica.

El portavoz del PAR en las Cortes de Aragón, Javier Allué, solicitó a Camps que "diga cuál es la posición del PP en su conjunto", ya que, en su opinión, declaraciones como éstas no hacen sino "sembrar la duda sobre la posición del PP-Aragón", que defiende el "no al trasvase".

A su juicio, el trasvase se ha convertido en la "obsesión enfermiza" del presidente valenciano. Y, "lo quiera o no lo quiera, está derogado", recordó.

"Los continuos martillazos y amenazas que hemos de aguantar los aragoneses deberían estar más que olvidados, ya que está demostrado que el trasvase no es viable económica ni socialmente" y, además, "no resolvería los problemas hídricos", añadió.