Los saqueos de establecimientos comerciales en Zaragoza fueron los delitos que más aumentaron durante las pasadas fiestas del Pilar, respecto a las mismas fechas del 2005. Fue esta la única actividad delictiva que creció este año, al detectarse 26 robos frente a los 18 registrados el año anterior.

Según las cifras facilitadas por la Jefatura Superior de Policía, las infracciones penales experimentaron en esas fechas un descenso del 7,8%, mientras que los detenidos por hechos delictivos se mantuvieron en la misma cifras que en el 2005.

En total, se tuvo conocimiento de 881 faltas y delitos, con una cadencia de una infracción penal cada 12 minutos entre los pasados días 7 y 15. En este tiempo fueron arrestadas un total de 141 personas, una más que en la edición anterior.

Destaca en la estadística policial la ausencia de hechos violentos contra las personas, aunque no recoge los delitos de malos tratos familiares o de género, en cuyo apartado no hubo que lamentar ninguna lesión de gravedad.

DROGAS La Policía resalta el incremento de intervenciones contra el tráfico de drogas en un 400%. El escaso número de estas operaciones (8), que se realizan de oficio en su totalidad, no es indicativo de la actividad delictiva en este campo, pero sí de la extensión del consumo de droga en Zaragoza, especialmente de cocaína, hachís y compuestos anfetamínicos.

En este sentido, los agentes levantaron 116 actas por posesión y consumo de drogas, un 38% más que en los festejos del año pasado.

Pese a que los robos de carteras experimentaron un fuerte descenso respecto a años anteriores y se detuvo a un total de 22 especialistas en esta actividad, los delitos contra el patrimonio, que son los más habituales, apenas descendieron en estas fechas. Se presentaron 221 denuncias, solo cuatro menos que en el 2005, aunque la presencia policial en las calles fue mayor.

En medios policiales se atribuyen los resultados positivos obtenidos este año a las medidas de prevención adoptadas y a un mayor civismo por parte de los ciudadanos. A este respecto, un dato significativo es el número actas levantadas por posesión de armas y objetos peligrosos, en controles rutinarios, especialmente en zonas de ocio, y que en estas fiestas descendieron un 30% respecto al 2005, al pasar de 19 a 13.