El área de Movilidad Urbana del Ayuntamiento de Zaragoza propone al equipo de gobierno PSOE-CHA retrasar el inicio de las obras del paseo Teruel "como mínimo" hasta el verano del 2007. Aunque la obra ya está adjudicada, los responsables de tráfico abogan por ejecutar esta actuación una vez finalizadas las de Echegaray "en su totalidad".

El paseo Teruel es una arteria "fundamental" de la red viaria que soporta un volumen diario de más de 18.000 vehículos sin alternativas de desvíos que puedan garantizar la ausencia de graves problemas en la circulación. El cierre de esta vía durante cinco meses obligaría a desviar por María Agustín unos 13.000 coches al día que circulan por César Augusta, lo que ocasionaría la "casi permanente congestión" de los cruces de María Agustín, Clavé, avenida Goya, paseo Pamplona y plaza Paraíso. Otros 8.000 vehículos se desviarían por Gran Vía, incrementando su actual saturación. Además, se advierte de que las líneas de autobús 35, 53 y 38 tendrían que alejarse considerablemente de su recorrido habitual, dejando sin servicio a un importante número de usuarios. Tráfico advierte también de los problemas que sufrirían los buses de la estación de Ágreda, ya que el giro planteado por Madre Sacramento es insuficiente. Las calles Doctor Horno, Galdós y Princesa se quedarían como fondos de saco durante las obras.