Está previsto que a principios del 2007 se complete y entre en funcionamiento la unidad policial adscrita al Gobierno aragonés y que, para esa fecha, también estará en marcha la nueva imagen y uniformidad de la Policía Local de Zaragoza. Los cambios serán pronto asimilados por los ciudadanos, aunque inicialmente pueden llevar a alguna confusión.

En la práctica, persisten los colores de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, el verde para la Benemérita y el azul oscuro para los demás, pero con algunos retoques fashion en estos últimos.

La primera en anunciar la renovación de la casa fue la Policía Local, que se justifica en un inmovilismo de 30 años en diseño. Los cambios afectarán especialmente a los vehículos, que pasarán por el tinte en las próximas semanas para que se les aplique un tono más dulce, que está relacionado con la Expo y con la capitalidad del agua.

Los agentes no van a cambiar la chapa actual por Fluvi, que la modernidad no llega a tanto, pero la tonalidad azul del parque móvil evocará el agua, y el amarillo brillará más en los uniformes de los policías. Como nuevo elemento, se introduce en los coches un trazo rojo, un color mal conceptuado en otras épocas y que ahora gusta en las policías autonómicas.

Morillas Brand Design, la empresa que firma los nuevos diseños, no debió de reparar en la confusión que pueden originar los uniformes de la nueva unidad especial, muy similares a los de la Unidad de Prevención y Reacción del Cuerpo Nacional de Policía (UPR), aunque tal vez se persiga el efecto de provocar la duda. Si no fuera por los colores, también llamaría la atención la leyenda Policía Zaragoza en los coches, con la supresión de Local.

Las sorpresas en la unidad adscrita a la DGA, policía autonómica, no son tan destacables en la uniformidad de los agentes, que mantendrán el azul oscuro de la casa madre y solo se diferenciarán en detalles de escudos y gorras.

La revolución llega en los colores de los coches, con un toque republicano que no se ha escapado a la percepción de los ciudadanos, aunque el azul resulta demasiado oscuro para parecer morado.

No obstante, la puesta en marcha del parque móvil de esta unidad debería de presumirse para medio y largo plazo, ya que las competencias de la policía autonómica se limitarán de momento a la vigilancia de edificios y la custodia de personalidades, que no requieren el uso de vehículos con tan señalados distintivos, salvo que se pretenda utilizarlos para recados o para campañas de promoción.

Se renueva pues el escaparate policial, que no el aparato organizativo. Este no tiene límite de caducidad así que pasen 30 años más.