"No comparto en absoluto esa posición del Gobierno central". Así se expresó ayer el presidente aragonés, el socialista Marcelino Iglesias, tras conocer la decisión del Abogado del Estado de solicitar que se desestime el recurso de la DGA contra el Estatuto de Autonomía valenciano por abrir la puerta a los trasvases del Ebro. "Ningún Estatuto puede establecer ningún derecho fuera de su territorio", argumentó el máximo responsable del Ejecutivo autónomo, en alusión al hecho de que el texto de la Comunidad Valenciana pretenda reservarse aguas de cuencas de fuera de esa región. Iglesias añadió: "Abogo por que el Tribunal Constitucional tenga muy en cuenta nuestro recurso, porque no se puede establecer ningún precedente en este sentido".