Ni grandes sorpresas ni grandes cambios. Solo ajustes y alguna incorporación en el caso de relevos cuasi necesarios. Los rostros más conocidos de CHA volverán a dar la cara en la primera línea de la batalla electoral del 2007, salvo sorpresas políticas poco probables. El proceso para designar a los principales candidatos se abrió hace unos días y se cerrará con rapidez, para ahorrar tensiones. O para dejar solo las justas. Pues seguro que se produce algún roce por aparecer en puestos de salida. El pistoletazo ya se ha dado.

En Aragón, designación oficial de cabezas de lista solo la ha hecho el PP. Chunta será el siguiente, pues el próximo 4 de noviembre prevé nombrar a los seis magníficos: los tres alcaldables de las capitales y los números uno de las tres listas autonómicas. La formación elige a sus apuestas electorales en los correspondientes órganos --las ejecutivas comarcales y la nacional--.

Por eso, por respeto a ese proceso interno de selección y ratificación, nadie quiere dar por hechos nombres y puestos, a pesar de que las quinielas no dejan de circular. Solo es oficial el alcaldable de Teruel: Pepe Navarro (actual concejal) ha dejado paso a Paco Martín, aunque el partido considera que más que uno y dos (Navarro será el segundo de la lista), ambos conforman un tándem con garantía de entrada al consistorio. Chunta da por hecho el segundo edil. Y luchará por el tercero.

Una institución clave

La mayor baza municipal de Aragón está en el Ayuntamiento de Zaragoza y el candidato de CHA para dirigirlo será nombrado, previsiblemente, esta próxima semana. Nadie duda de que Antonio Gaspar será el elegido, reelegido, pues lleva tres legislaturas en el consistorio, la última, en el Gobierno. La expectación por saber cómo influirá su gestión al frente de Urbanismo en el ánimo de quienes lo votaron en el 2003 es alta.

Su trabajo no deja a nadie indiferente: el Seminario o La Romareda están ligados a su nombre. Pero más de una vez ha comentado que se mueve por proyectos y no por legislaturas. Así que hay cuestiones que quiere dejar atadas y que van más allá del 2007. Le queda carrete.

Cabe pensar que algunos de los ediles de Chunta en Zaragoza seguirán en puestos de salida, pero se descarta ya que eso suceda con Miguel Gargallo, que aspiraría al nuevo municipio de Villamayor.

En Huesca, Azucena Lozano parece haber cerrado un ciclo, tras once años en el ayuntamiento y siete más antes como presidenta del partido. Su relevo natural sería Miguel Solana, actual portavoz municipal, pero eso se decidirá oficialmente en unos diez días. Al partido le gustaría contar con el tirón de Lozano aunque fuera en la lista autonómica, que ha encabezado el presidente, Bizén Fuster, en las últimas convocatorias.

La ejecutiva nacional deberá decidir el 4 de noviembre qué pasa con las candidaturas a las Cortes: si Fuster sigue, de nuevo, en la lista oscense, Salvador Ariste podría ser otra vez el número dos. Pero si el presidente de Chunta entrara en la lista de Zaragoza, liderada desde hace años por Chesús Bernal, la formación necesitaría un fichaje para Huesca que no abriera brechas.

Y es que una posibilidad de la que se habla de forma recurrente cada cuatro años es que Fuster y Bernal unan fuerzas en la lista de Zaragoza, aunque el candidato tradicional a la DGA haya sido el primero. Chesús Yuste, Nieves Ibeas y Yolanda Echeverría parecen otras apuestas fijas de esa candidatura. Más dudas hay sobre el futuro de Gonzalo González. O sobre el de Pedro Lobera, pero se dice que no por su adscripción a la corriente crítica Puyalón, sino porque entró en las Cortes de rebote, al dimitir José Antonio Acero, que se fue a la Diputación de Zaragoza.

Otra incógnita la presenta el propio Acero: parece que su futuro está en la institución provincial, tras desarrollar una ingente labor en la provincia. Por eso no parecería adecuado --de cara a la galería-- que optara de nuevo a las Cortes en puesto de salida con tan alta posibilidad de cambiar otra vez de sillón. Y los dirigentes de CHA lo saben.

La lista autonómica de Teruel podría encabezarla una cita más Ángel Sánchez, aunque cabe otra opción: que lo haga Víctor Fatás, más conocido en la capital. No obstante, Chunta tiende a dejar en sus puestos a aquellos que han funcionado bien.

Así las cosas, la cita del 2007 debería ser trascendental para Chunta, convencidos como están los nacionalistas de que les ha llegado la hora de entrar en el Ejecutivo aragonés si las cifras no bailan mucho. Quieren ocupar el sitio que ahora tiene el PAR en el corazón del PSOE, y pueden contar con un para de buenas bazas: el Ayuntamiento de Zaragoza y las comarcas. ¿Haría CHA alcalde al socialista Juan Alberto Belloch si se le cierran de nuevo las puertas de la DGA? Que nadie ponga la mano en el fuego. ¿Cambiará el peso de Chunta en el territorio --uno de los ases del PAR-- tras unos comicios a los que quiere presentar 500 candidaturas locales?