Bureta El presidente de la Diputación de Zaragoza presidió ayer en Bureta la fiesta en honor a la Purísima Votada, una tradición que se remonta al año 1834 cuando una epidemia de cólera asoló toda España. Tras registrarse numerosas muertes en el pueblo, el Conde de Bureta propuso sacar en procesión una imagen de la Inmaculada para que la enfermedad cesara. Ante el éxito de esta intervención y a propuesta del conde, el pueblo hizo un voto a la Purísima Concepción de guardar fiesta anualmente el 23 de octubre, algo que casi dos siglos después sigue respetándose. E. P.