Las lluvias caídas entre la noche del domingo y la mañana de ayer provocaron importantes crecidas en los ríos Ara y Aragón. Como consecuencia, casi 3.000 vecinos de Villanúa y las poblaciones situadas al oeste de la comarca del Sobrarbe quedaron sin suministro eléctrico durante algunas horas. Además, seis torres de alta tensión de la línea Sabiñánigo-Sarvisé resultaron dañadas y la piscifactoría ubicada en Villanúa quedó inundada. No obstante, las lluvias registradas en la provincia oscense no obligaron a cortar las carreteras.

En Villanúa las precipitaciones, que se prolongaron hasta las seis de la madrugada del lunes, alcanzaron los 60 litros por metro cuadrado. La tromba afectó principalmente a la central eléctrica y los trabajos de limpieza de la misma dejaron sin suministro eléctrico a 1.800 vecinos durante aproximadamente dos horas de la tarde del domingo. A las precipitaciones se sumaron los 75 metros por segundo que soltó la presa de Canfranc y que aumentaron el caudal del Aragón.

También resultó afectada la piscifactoría de la localidad, que ya sufrió importantes daños el pasado 23 de septiembre como consecuencia del desbordamiento.

Pese a la intensidad de las lluvias, no hay que lamentar daños materiales en el pueblo, tal y como manifestó el alcalde de Villanúa, Luis Alberto Siesa.

Al oeste de la comarca del Sobrarbe, la crecida del río Ara causó un desbordamiento del caudal en el barranco de Forcos y provocó la caída de seis torres de la línea eléctrica de alta tensión que suministra energía desde Sabiñánigo hasta Sarvisé. Como consecuencia, unos 1.100 vecinos de una veintena de localidades, entre las que se encuentran Broto, Torla, Fanlo, Fiscal y Sarvisé, se quedaron sin luz desde las cinco de la madrugada hasta las primeras horas de la tarde de ayer, ‡3informó Ainhoa Camino‡1.

Tras conocer la avería, un equipo de trabajadores de Endesa se desplazó al lugar e instaló en la zona varios grupos electrógenos que restablecieron el suministro. Los vecinos recuperaron la luz, no obstante, según señaló la compañía eléctrica, la reconstrucción de las seis torres afectadas por el agua se prolongará todavía varios días.

La crecida del Ara causó la preocupación entre los vecinos de Broto debido a la fuerte corriente que sacudió los muros de contención construidos en las orillas a su paso por la población.

En el municipio de Torla, el personal del Refugio de Góriz, señaló que la lluvia de las últimas horas y que por la tarde seguía cayendo con gran fuerza ha hecho casi imposible desplazarse por los barrancos. Uno de los trabajadores, vecino de Broto, no pudo acudir a su puesto por culpa del aguacero que descargó en la zona.