Las dificultades de adaptación del personal sanitario a las nuevas instalaciones de Urgencias corren de boca en boca. Y los chistes no faltan. "Los médicos llamamos al nuevo servicio la T-4, por lo incómodo que resulta ir allí", indicó un profesional sanitario que prefirió no desvelar su identidad. Según explica, el traslado de pacientes del servicio a cualquier otra parte del hospital es "muy complicado" y, para completar el trayecto, se requiere al menos un cuarto de hora sorteando escaleras y ascensores. No han faltado tampoco las quejas por la distancia que existe entre la parte antigua de Urgencias, todavía en uso, y la nueva, lo que obliga a los profesionales a desplazarse continuamente para atender a los pacientes.