Al presupuesto del 2007 del Ayuntamiento de Zaragoza le pesa la deuda y la acumulación de gasto corriente. Esta situación es la que los grupos del PP y del PAR le echaron en cara ayer al delegado de Hacienda del consistorio, el socialista Francisco Catalá, en la comparecencia especial que realizó para presentar el proyecto económico de la coalición PSOE-CHA En una larga sesión marcada por los números y los porcentajes comparecieron también los tenientes de alcalde de Presidencia, Carlos Pérez; Urbanismo --Antonio Gaspar-- y Servicios Públicos --Carmen Dueso--. El año próximo, el ayuntamiento ingresará y gastará 732 millones de euros.

Fue el PP quien asumió las críticas de mayor calado, sobre todo en el turno general de Francisco Catalá y en el de Antonio Gaspar. El delegado económico no convenció a la oposición y María Jesús Martínez del Campo, concejala popular, lanzó una batería de quejas que incluía algunas compartidas también por los aragonesistas. En un año en el que debía brillar la inversión, dijo, el consistorio aumenta su deuda hasta alcanzar "en número redondos, la mayor cuantía de sus historia" y hace crecer el gasto corriente un 10%.

Manuel Blasco, portavoz aragonesista, midió más el tono de la crítica, pero insistió en que el nivel de inversión para el 2007 ha decepcionado a su partido. "Si se suma la Expo crece algo, pero si no se cuenta, la inversión en la ciudad desciende. Los números están claros", afirmó.

Tanto PP como PAR coincidieron también en reclamar partidas para el tranvía y metro. Para el responsable de la economía municipal, sin embargo, los presupuestos el 2007 se ajustan como un guante a las necesidades de la ciudad para el Expo. Con la muestra internacional, dijo "esta ciudad tendrá un nivel muy alto, las obras que habría que hacer en quince años va a hacer en dos. Esa es la ventaja, pero tienen también un inconveniente: que se aumenta ese famoso gasto corriente, necesario para abrir nuevos centros".

En cuanto al aumento de la deuda, acudió también la situación extraordinaria de la Expo para justificarlo. Insistió en el que Estado permitirá a partir de enero del 2007 que los ayuntamiento con inversiones productivas especiales, como es el caso de Zaragoza, puedan suscribir deuda aunque rompan su estabilidad presupuestaria.

"Es totalmente injusto --señaló-- que las administraciones locales solo puedan hacer inversiones con su ahorro o con la venta de suelo, y a otras instituciones se les permita endeudarse".

El tranvía y metro, dijo, no aparecen apenas en las cuentas porque "nunca han sido proyectos Expo". El delegado de Hacienda se rebeló, sin embargo, contra la acusación de que en sus cuentas apenas haya incrementos en los capítulos de nuevas obras. "Díganme que sube el gasto corriente, que rompo la estabilidad presupuestaria, que lo asumo. Pero si lo que quieren criticar es que baja la inversión, difícil lo tienen". Aseguró, además, que su nivel de ejecución presupuestaria es el mejor de la historia municipal.