La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha propuesto multar con 6.010,13 euros al Ayuntamiento de Zuera por los vertidos provocados en el Gállego por el deficiente mantenimiento de las balsas de decantación del polígono El Campillo. El consistorio también deberá desembolsar otros 1.598 euros en concepto de indemnización para paliar los daños causados en el ecosistema.

El expediente sancionador se encuentra en fase de propuesta de sanción, por lo que el ayuntamiento zufariense puede presentar alegaciones tanto a las conclusiones del organismo de cuenca como a la cuantía de la sanción.

El expediente fue abierto a principios de marzo de este año, tras la denuncia formalizada por la Guardería Fluvial de la CHE. Sus responsables detectaron que el sistema de balsas estaba provocando la llegada de un vertido de residuos de materia orgánica al río que provocaban un notable incremento de la Demanda Química de Oxígeno (DQO) en el agua. Este efecto tiene como consecuencia la reducción del gas disponible para los peces, que pueden llegar a morir de asfixia.

El polígono El Campillo carece de sistemas de depuración de aguas residuales. El complejo de balsas, formado por cuatro recipientes, tiene como finalidad almacenar la materia orgánica, que separa mediante un sistema de decantación, para evitar que llegue al río. El ayuntamiento, titular de la autorización de vertido de la instalación industrial, tiene contratada con una empresa privada el mantenimiento del filtro.

Sin embargo, tal y como pudo detectar la Guardería Fluvial de la CHE, los depósitos se encuentran con relativa frecuencia llenos, lo que hace que el agua que no puede ser tratada vaya a parar al cauce del Gállego.

Tras la tramitación del expediente, los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Ebro concluyeron que el consistorio había vulnerado la segunda condición de la autorización de vertido de aguas residuales, infracción que fue catalogada como menos grave.

En el polígono hay instaladas un centenar de empresas que dan empleo a más de 2.000 trabajadores. Una de las principales es el matadero, que sacrifica diariamente entre 3.500 y 4.000 cabezas de ganado.

El vertido se producía en una de las áreas del curso bajo del Gállego que conservan una mayor riqueza faunística, a pesar de la presión urbanística que soporta. De hecho, ha sido detectada en Peñaflor la presencia de nutrias, un claro indicador de la elevada calidad del agua que circula por la zona.

El alcalde de Zuera, Francisco Gracia, explicó que los técnicos municipales están trabajando para tratar de identificar a la empresa responsable del vertido. Paralelamente, el ayuntamiento ha enviado requerimientos a varias industrias --en el polígono hay instaladas factorías químicas como Quimicrón-- para que instalen sistemas de depuración de sus aguas residuales. Las industrias deberán efectuar un primer tratamiento de sus residuos antes de que sean conducidos por un colector hasta la futura depuradora de San Mateo de Gállego.