La Policía de Jaca detuvo el pasado domingo a un hombre de 42 años de edad, acusado de un presunto delito de malos tratos a su hija de 11 años, que tuvo que ser hospitalizada. El detenido, que responde a las iniciales de L. F. R. G., fue puesto a disposición del Juzgado de Guardia de Jaca en la tarde del lunes, quedando en libertad con cargos y con una la orden de alejamiento de la menor dictada por el juez. Por su parte, según han confirmado los servicios sanitarios, la pequeña continúa ingresada en el hospital Comarcal de Jaca.

Los hechos sucedieron en la tarde de ese día, cuando dos jóvenes se presentaron en los servicios de Urgencias del hospital con una menor, su hermana, que presentaba golpes y hematomas en diversas partes del cuerpo. Los servicios sanitarios, alertados por las características de las lesiones, compatibles con una agresión, informaron a la Policía sobre el posible caso de malos tratos y los agentes pudieron comprobar en el propio centro sanitario la relevancia de las heridas.

Según se desprende de la declaración facilitada por los testigos, los hermanos de la niña agredida, las lesiones tuvieron lugar cuando los tres -la menor y los dos hermanos- estaban comiendo en la vivienda familiar. Al parecer, y siempre según las diligencias instruidas, el padre, sin motivo aparente, agredió a la pequeña brutalmente, golpeándola con un cinturón.

DETENCIÓN Fueron los propios hermanos de la víctima quienes evitaron que la agresión tuviera mayores consecuencias, encerrando a la menor en una habitación para que su padre dejara de apalearla. Posteriormente, ambos trasladaron a la niña a los servicios de Urgencias del hospital.

Después de tomar declaración a los testigos y comprobar el alcance de las lesiones, efectivos policiales se desplazaron hasta el domicilio familiar, donde procedieron a detener al presunto agresor.

El implicado fue puesto a disposición judicial en la tarde del pasado lunes, siendo imputado por un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar.

El titular del Juzgado de Guardia de Jaca, tras interrogar al sospechosos, decretó su puesta en libertad con cargos y dispuso medidas cautelares para la protección de la niña con una orden de alejamiento del imputado.

Por su parte, la pequeña, que presentaba policontusiones de distinta índole por todo su cuerpo, según han confirmado fuentes sanitarias, continuaba ayer ingresada en el hospital jacetano, en espera de recibir próximamente el alta, si bien los médicos no descartan que la niña sufra importantes secuelas psíquicas como consecuencia estos hechos.

Los servicios sociales del Gobierno aragonés elaborarán un informe para determinar la posible acogida de la niña si se estima procedente.