Ayuntamiento de Zaragoza y Club Náutico podrían alcanzar un acuerdo de manera inminente para convertir estas últimas instalaciones en un complejo deportivo y social de referencia para la ciudad con embarcadero incluido. La junta directiva está dispuesta a ceder el suelo al consistorio para que este acometa la remodelación integral de las instalaciones, que una vez reformadas estarán abiertas al ciudadano, como el resto de la ribera del Ebro.

Ambas partes comparten la voluntad de llegar a un acuerdo y cerrar el proceso de expropiación abierto en abril de este año, después de que fracasasen las negociaciones iniciadas un año antes. Al ver que el ayuntamiento impulsaba la enajenación de sus terrenos sin dilación, la junta directiva del Náutico ha reconsiderado su propuesta y ha tendido una mano al consistorio para buscar una salida pacífica, sin tribunales de por medio.

PRIMERA REUNIÓN OFICIAL La primera reunión oficial entre las dos partes se celebrará hoy por la mañana. Está prevista la asistencia de representantes del Club Náutico, de la Gerencia de Urbanismo del ayuntamiento y también de Jerónimo Blasco, director general de Operaciones y Contenidos de Expoagua. Esta última institución se encuentra también interesada en que se cierre un acuerdo con el club para poder garantizar que este punto, situado frente a la basílica del Pilar, pueda albergar uno de los cuatro embarcaderos previstos en el Ebro para el 2008.

Pese a que todavía debe concretarse el contenido del acuerdo, las condiciones sine qua non para que este se produzca son la cesión inminente de los terrenos para que la reforma pueda comenzar de manera inmediata (algo a lo que el Club Náutico ya ha dicho sí) y el posterior derecho de acceso de los ciudadanos a la ribera del Ebro, de manera que puedan pasear por la orilla sin restricciones (en estos momentos, no es posible acceder al río desde estas instalaciones).

A cambio de esta predisposición, el ayuntamiento se haría cargo de la remodelación integral del complejo según el proyecto que ya tienen redactado. El diseño incluye la creación de una plataforma-mirador que queda suspendida en el aire sobre el río, la adecuación de las orillas como embarcadero y centro de deportes náuticos, y la reconstrucción del edificio que alberga el restaurante actual, que se convertiría en un bloque acristalado con vistas al río Ebro.

"Ambas partes estamos interesadas en mantener el espíritu deportivo del Club Náutico y, al mismo tiempo, ofrecer un servicio de ocio como el que venía prestando el restaurante", indicaron fuentes de la junta directiva de la sociedad.

Desde la Alcaldía de Zaragoza afirmaron que este interés se materializará en un acuerdo "siempre y cuando el club permita la ocupación inmediata de los terrenos", para poder iniciar las obras de remodelación cuanto antes y tener listo el nuevo embarcadero y centro deportivo y social para la inauguración de la Expo 2008.