Fue una jornada itinerante de sabor y galardones. Un día para premiar una labor que ha logrado hacer de Teruel un destino turístico que bebe de su arte y de tradiciones de leyenda. Por eso, con una visita guiada al Mausoleo de los Amantes y a la iglesia de San Pedro de la capital comenzó ayer la XIII edición del Día del Turismo Turolense en el que participaron más de 200 personas vinculadas al sector turístico provincial.

La jornada continuó con un intenso programa y culminó, por la noche, en la entrega de distinciones, que tuvo este año entre sus protagonistas al Parador de Turismo de Teruel, con una mención especial por su 50 aniversario y por ser este palacete de inspiración mudéjar y de detalles arábigos todo un referente.

Y precisamente este fue el lugar escogido para la cena posterior al acto de entrega de los galardones, que también correspondieron a El Salt de Valderrobres, en la categoría de hoteles; Casa Pakita de Pitarque, en turismo rural; a El Rinconcico de Mora de Rubielos, en la modalidad de restaurantes; a Hostal Casa Laure y María José de Arens de Lledó, en el apartado de apartamentos-hostales; a Eurocatering de Andorra, como empresa de servicios turísticos; y a La Posada de Santa Ana de Tramacastilla, como lugar con encanto.

El premio al esfuerzo y al trabajo de todos ellos se materializó en un galardón de cerámica con la "T" de calidad de la campaña Teruel al Natural y la inscripción Establecimiento recomendado por su calidad por la Diputación Provincial de Teruel.

La convocatoria que protagoniza Teruel en esta XIII edición tiene una vocación claramente itinerante y, por esa razón, se ha desarrollado en los últimos años en localidades de la provincia como Valderrobres, Albarracín, Estercuel, Mora de Rubielos o Cantavieja dando así a conocer el gran esfuerzo que estos municipios desarrollan.

Un esfuerzo que, según resaltó el presidente de la Diputación Provincial de Teruel, Ángel Gracia, constituye uno de los valores de este sector "pujante", que cada año está logrando un mayor número de turistas y visitas más desestacionalizadas. Un conjunto de establecimientos que ha logrado dejar bien claro que, en el turismo, Teruel existe más que nunca.