La fundación Federico Ozanam contará en tres años con una nueva residencia para ancianos dependientes en Zaragoza con capacidad para más de 200 personas y un centro de día que podrá a coger a 40 mayores. Esta nueva infraestructura social se sumará a los cuatro centros que la institución tiene ya en la capital aragonesa. La residencia, que costará más de siete millones de euros, se ubicará en un solar de la ronda Oliver, propiedad del Ayuntamiento de Zaragoza y que éste ha cedido a la fundación durante 75 años.

De este modo, esta institución duplicará el número de plazas para mayores del que ahora dispone para cubrir así una demanda social creciente. "Nosotros tenemos una lista de espera para entrar a nuestros centros de 400 personas y la del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) todavía es más grande", explicó el presidente de la fundación Federico Ozanam, Enrique Santamaría. "Hay una gran necesidad de estos centros, ya que solo hay plazas en las residencias privadas, que para algunas personas tienen una cuota inalcanzable", añadió.

La cuantía del coste de las plazas de las residencias de la fundación está determinada por los ingresos económicos del solicitante. En primer lugar se valora la necesidad familiar existente y, posteriormente, se cuantifica la aportación. Si tiene recursos económicos suficientes, el beneficiario paga la totalidad de la plaza y, si no, aporta el 80% de sus ingresos y la cantidad que resta hasta llegar al precio de la estancia es aportada por la fundación en forma de beca. Cada año, la institución se gasta alrededor de 600.000 euros en estas subvenciones a las personas con menos recursos asistidas en alguna de los cinco centros residenciales que por ahora tiene la institución: San Antonio, Ibercaja-La Magadalena, Nuestra Señora del Carmen, María Auxiliadora y apartamentos tutelados CAI-Ozanam.

PERSONAL ABUNDANTE Santamaría achaca a esto y al personal de las residencias --con plantilla por encima de los criterios que marca el IASS-- el éxito de los centros de Ozanam y la consiguiente lista de espera. Por eso, la nueva residencia cubrirá parte de las necesidades del colectivo de mayores dependientes, ya que el centro se dedicará exclusivamente a este colectivo.

El edificio se ubicará en una parcela de 7.500 metros cuadrados en la parcela situada entre la Ronda Oliver y la calle Ibón de Escalar. Según el proyecto inicial, costará siete millones de euros. Después de que el pasado 17 de octubre, el Ayuntamiento de Zaragoza acordase la cesión temporal del terreno, la fundación tiene ahora un año de plazo para presentar el proyecto definitivo. La institución prevé que la construcción, para la que tendrán que demandar ayudas y subvenciones de distintas instituciones, se demorará dos años más. "Está al límite de las posibilidades económicas de la fundación que tendrá que desembolsar todo su patrimonio para sufragar el gasto, además de pedir la colaboración de otros", indicó el presidente de la fundación.

Por este motivo, toda la recaudación del tradicional rastrillo benéfico de la fundación que se inaugurará mañana en la sala Multiusos de Zaragoza irá destinado a la nueva residencia de ancianos dependientes.