Los jueces decanos españoles reclaman la adecuación de las plantillas judiciales "hasta alcanzar las ratios de otros países de nuestro entorno cultural". Esta es una de las conclusiones alcanzadas en las jornadas que han realizado esta semana en Zaragoza y que ayer fueron explicadas en rueda de prensa por los decanos de Zaragoza, Bilbao y Navarra, Mauricio Murillo, Alfonso González y Joaquín Galve, respectivamente.

Según Murillo, en España hay 4.500 jueces, uno por cada 10.000 habitantes, cuando la media europea es uno por cada 12.000. En ese sentido, el país está a la cola de la CE. "Hay que contar con que, además, somos los jueces de otros 50 millones de visitantes, con lo que la ratio se acerca a uno por cada 20.000", añadió.

Pese a ello, los decanos consideran que el estado de la justicia española merece un aprobado, "un 6,5", y recordaron que el tiempo medio para resolver una causa "es de cinco meses y medio, inferior al de países como Alemania y Francia".

Entre otros asuntos, los magistrados se han ratificado durante las jornadas en el actual sistema de mantener el carácter de "mérito preferente" al conocimiento del idioma propio de una comunidad autónoma, pero "no determinante" para acceder a las plazas judiciales en la misma.

Los 35 decanos asistentes a las jornadas se manifestaron favorables a que las sustituciones en los juzgados "se realicen por jueces titulares de forma voluntaria" y defendieron que la posibilidad de llamar a suplentes no puede estar supeditada a criterios presupuestarios.

Los jueces también abordaron la posibilidad de un cambio de modelo de instrucción penal que atribuye al fiscal la dirección de las diligencias. En su opinión ese cambio conllevaría la creación real de una policía judicial, dependiente orgánicamente de los fiscales, la reforma para designar al Fiscal General del Estado, y la creación de la figura del Juez de Garantías, que tutele los derechos de acusación y defensa.