Los análisis realizados por Salud Pública han revelado que la mujer que murió el pasado 4 de octubre de legionelosis en Zaragoza se contagió a través de la alcachofa de la ducha de su propia casa. Así lo confirmaron ayer los hijos de la fallecida, que tendrán que proceder ahora a limpiar y desinfectar la vivienda ya que, al tratarse de una residencia privada, se tienen que hacer cargo de este procedimiento los propios particulares.

La fallecida fue internada en el hospital Royo Villanova el pasado 24 de septiembre con síntomas de neumonía. Una vez allí se le diagnosticó legionelosis, por lo que se activaron los sistemas de vigilancia de Salud Pública, ya que está enfermedad es de declaración obligatoria. Técnicos de esta dirección acudieron a realizar las pruebas pertinentes al domicilio de la víctima el 9 de octubre. Los análisis han descartado finalmente que la fuente de la bacteria haya sido una torre de refrigeración.

La vivienda permanece vacía desde que la mujer falleció ante el miedo de sus familiares a que su marido, que residía allí con ella, se contagie también de la bacteria. "Por precaución no hemos permitido a mi padre que vuelva a la casa, ya que no sabíamos si él también podía contagiarse", explicó ayer Maite Tenías, hija de la mujer fallecida.

Tampoco están seguros de que la vivienda reúna todas las condiciones de seguridad necesarias una vez que se haya realizado la desinfección. "La bacteria viene por el agua y a mi nadie me puede asegurar que el agua que llega a casa está en buen estado", indica. "De tuberías para afuera, nadie se hace cargo", añade. Una vez que reciban los análisis, los remitirán a los gestores que se hacen cargo de la comunidad de vecinos para que se realice una inspección más global y, si es preciso, se proceda a desinfectarla.

La familia de la mujer fallecida no quiere pensar en culpables ni responsabilidades: "No le queremos dar vueltas al asunto. Ha pasado y ya está", indica Maite.