El avance del Plan Intermodal del Transporte (PIT) de Zaragoza propone modificar cuatro líneas de autobús para el año 2008 sin "interferir en el proceso de modificaciones que se están llevando a cabo" por el ayuntamiento. Los expertos plantean partir en dos el trazado de la 25, acortar la 28, desviar la 39 y alargar la 51 con el objetivo de ganar velocidad y mejorar la conexión con los intercambiadores previstos en varios puntos estratégicos del casco urbano.

La medida supondría aplicar ya el nuevo modelo de movilidad en la ciudad y su entorno metropolitano. Los intercambiadores recibirían autobuses suburbanos y comarcales, que ya no tendrían que atravesar la ciudad y cederían sus pasajeros a la red de TUZSA para ganar una mayor fluidez y así hacer más servicios.

El avance del PIT considera que las modificaciones impuestas en el transporte urbano solo disminuiría la longitud de la red en 9,41 kilómetros --el 1,9%-- "por la concentración de servicios de barrios en las nuevas terminales urbanas". Sin embargo, los usuarios no solo ganarían en velocidad comercial y llegarían antes a su destino, sino que se permitiría aumentar el número de expediciones diarias en 280 servicios. Uno de los máximos responsables del Plan Intermodal de Transporte, Guillermo Vázquez, explicó que con las propuestas del documento se ahorrarían cada año 33.000 toneladas de emisiones de CO2 a la atmósfera.

La línea 25 tiene más de 15 kilómetros, por lo que se propone partirla en dos: un itinerario cubrirá El Portillo-Miralbueno y el otro La Cartuja-futuro intercambiador de Cesáreo Alierta. Esta decisión supondría reducir "recorridos urbanos a baja velocidad" y reinvertir los gastos que se ahorrarían en "servicios programados sobre la periferia".

En el caso del trazado de la 28, los consultores optan por acortarlo entre la plaza de Aragón y el intercambiador este --previsto en el cruce del cinturón con la avenida Cataluña-- y, a cambio, incrementar la circulación de buses entre dicho intercambiador y Peñaflor.

La propuesta para la línea 39 es mucho más sencilla, dado que solo se desviaría por la avenida San José con el fin de conectar los intercambiadores previsto en el este (margen derecha e izquierda).

El capítulo de intervenciones para el 2008 se cierra con la línea 51, para la que se propone alargarla a través de Constitución hasta llegar al intercambiador este, ideado en la avenida San José. También se defiende incrementar la frecuencia hasta nueve autobuses por hora para poder mejorar la accesibilidad a la estación de autobuses de Delicias.