La provincia de Teruel es, desde hace años, la que tiene menor índice de delincuencia de España. Tal vez debido a esta circunstancia, los delincuentes se han cebado el último año en el territorio, donde ha actuado la Banda del bulldozer, con asaltos a entidades bancarias, o el grupo de delincuentes rumanos desmantelado la pasada semana. Incluso se han realizado operaciones antidroga de cierta relevancia en los últimos meses. Ahora, la Guardia Civil ha vuelto a detener a cuatro delincuentes que, de forma independiente, habían esquilmado la comarca del Jiloca y otros pueblos de la provincia y cuyos robos habían provocado inseguridad ciudadana en varias zonas rurales poco habituadas a esta inusual actividad delictiva.