Un juez ha retirado la patria potestad al padre de la niña de once años, que el pasado domingo le propinó una paliza que se saldó con el ingresó de la pequeña en el hospital de Jaca. Será ahora la madre la que se haga cargo de la niña.

De momento, el caso continua abierto, a la espera de que los Servicios Sociales, tanto provincial como comarcal, en coordinación con la Fiscalía de Menores, resuelvan el expediente de protección. "Siempre primando el interés de la menor", señalan desde el Servicio Social del Gobierno de Aragón.

Mientras se busca la mejor solución para la pequeña de 11 años, se ha conocido que el juez además de dictar contra el padre de la menor una orden de alejamiento de ésta, también ha suspendido la patria potestad, otorgándosela a la madre.

Ahora, las tareas de los Servicios Sociales se centran en analizar la situación familiar de la menor y su entorno para, "tomar la decisión más adecuada y que menos transtornos suponga para la pequeña", han explicado desde el Servicio Social aragonés. Según ha podido saber este periódico, la familia consta de seis miembros, cuatro hermanos, el padre y la madre, residentes todos ellos en la misma vivienda del barrio La Paz de Jaca, ubicado en la zona norte de la localidad.

Según han indicado desde el Servicio Social de Aragón, las opciones pasarían por suspender la custodia a la familia, "si se verifica que no es el mejor entorno para educar a una niña de 11 años", y trasladar a los servicios sociales la responsabilidad de la menor. O bien, la pequeña podría regresar a casa, "con un apoyo y un seguimiento externo, para ver su evolución", indican desde el citado servicio.

En este último caso, las labores de seguimiento y evaluación corresponderían al Servicio Social de La Jacetania, pero se plantea la incógnita de qué sucedería con el progenitor, ya que, al haber ordenado el juez su alejamiento de la niña, la familia no puede continuar la convivencia bajo el mismo techo.

La agresión tuvo lugar el domingo, cuando la niña comía en el domicilio familiar, acompañada por dos hermanos mayores. Según se desprende del testimonio de estos, su padre, sin motivo aparente, emprendió a la pequeña golpeándola con un cinturón y fueron los propios hermanos quienes evitaron que la agresión fuera mayor y la llevaron al hospital.